Faena Segura: Una nueva hoja de ruta para fortalecer la seguridad y salud en la minería regional

Por Marcela Osorio Valenzuela, directora regional del Instituto de Seguridad Laboral

La reciente implementación de la primera Política Nacional de Seguridad y Salud en la Minería marca un avance histórico para nuestro país. Por primera vez, Chile cuenta con una hoja de ruta común que establece principios, compromisos y acciones concretas para fortalecer la protección de las y los trabajadores del sector minero, promoviendo una cultura preventiva moderna, colaborativa y con enfoque territorial.

Para la Región de Antofagasta la minería representa uno de los principales motores productivos, económicos y sociales, por lo que este avance adquiere una relevancia estratégica.

Como Instituto de Seguridad Laboral, organismo público administrador de la Ley 16.744, asumimos con responsabilidad este desafío, particularmente en la pirquinería y en la pequeña minería, sectores que históricamente han presentado importantes brechas en acceso a asistencia técnica, gestión preventiva y vigilancia de riesgos laborales.

La nueva política nacional establece compromisos claros para el Estado, las entidades empleadoras, trabajadores, trabajadoras y organismos administradores. En ese contexto, el ISL ha fortalecido en la región un camino orientado a acompañar técnicamente a faenas de menor escala mediante capacitaciones, vigilancia ambiental y de salud, promoviendo entornos laborales seguros, junto con una coordinación intersectorial con la Seremi de Salud, el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), el Comité Regional de Seguridad Minera (CORESEMIN), asociaciones mineras y distintos actores territoriales.

La prevención debe construirse desde el territorio y con pertinencia regional. Por ello, avanzar hacia una “faena segura” implica fiscalizar y también educar, acompañar y generar una cultura preventiva sostenible en el tiempo, especialmente en contextos donde las condiciones geográficas, climáticas y operacionales elevan los riesgos en el trabajo.

El desafío es consolidar una minería más segura, saludable y humana. Ello requiere compromiso compartido, diálogo social y una visión de largo plazo que sitúe a las personas en el centro del desarrollo productivo.

La Seguridad y Salud en el Trabajo es una inversión social, pública y humana que protege vidas y fortalece el desarrollo sostenible del país.