A diez años de su primera realización, el evento ha crecido en participación y visibilidad. Sin embargo, deportistas y organizaciones advierten que el acceso al deporte adaptado sigue siendo limitado fuera de estas instancias.
Los juegos paralímpicos regionales cumplieron una década en Antofagasta, consolidándose como uno de los principales espacios deportivos para personas en situación de discapacidad en la zona. A pesar de su crecimiento, participantes y organizaciones coinciden en que aún existen dificultades para acceder a este tipo de actividades de manera continua.
Para quienes participan, el evento representa una oportunidad poco habitual durante el año.
“Fue bastante entretenido… ayuda a relajarse y mejorar”, comenta Gibens Carballo, estudiante del Liceo A-22 La Portada, quien también reconoce que “existen brechas” en el desarrollo deportivo.
Brechas que persisten
A nivel nacional, el acceso al deporte adaptado forma parte de las políticas públicas. De acuerdo con la Biblioteca del Congreso Nacional de Chile, el Estado tiene el deber de promover la participación de personas en situación de discapacidad en actividades deportivas. Sin embargo, en la práctica, ese acceso presenta diferencias entre territorios.
Alejandro Bernarza, quien lleva varios años participando en estas competencias, plantea una mirada similar. “Hay muchas brechas por cerrar (…) falta apoyo del gobierno y del municipio”, señala. Aún así, reconoce que han existido avances en inclusión en comparación con años anteriores.
El desarrollo del deporte adaptado también ha sido impulsado a nivel nacional por el Comité Paralímpico de Chile, organismo que ha promovido el aumento de la participación en la última década. Pese a ello, el propio crecimiento del área ha evidenciado la necesidad de ampliar el acceso a más personas.
El desafío de ampliar las oportunidades
En el ámbito local, Sandra Ábalos, directora de la Escuela Especial Rayito de Sol, perteneciente a la fundación Coanil, destaca que “es la primera instancia de participación deportiva que han tenido las personas en situación de discapacidad”. No obstante, advierte que las oportunidades siguen siendo escasas.
A esto se suma la falta de recursos para sostener el trabajo: “todo ha salido desde nosotros, desde nuestro bolsillo como escuela. No existe alguna instancia que nos colabore con los insumos necesarios”, agregó.
Desde el Instituto Teletón de Antofagasta, el profesor Sebastián Arancibia resalta el impacto de la actividad.
“Es una instancia muy esperada, los niños se preparan todo el año para participar”, comentó. También destaca que en estos diez años ha aumentado la participación y el interés por el deporte.
Los juegos paralímpicos en Antofagasta se consolidan como un espacio relevante para la inclusión deportiva de la región. Sin embargo, las voces de quienes participan coinciden en que aún existen desafíos para ampliar el acceso y generar más instancias de participación a lo largo del año.

