Fiscal del Caso ProCultura renuncia con graves denuncias de maltrato laboral contra fiscal regional Juan Castro Bekios

El fiscal de Antofagasta, Eduardo Ríos, presentó su renuncia formal al Ministerio Público. Según reveló un reportaje de Tele13, el persecutor —quien lideraba hasta hace poco el polémico Caso ProCultura— remitió una carta al fiscal nacional, Ángel Valencia, exponiendo un preocupante trasfondo de hostigamiento interno.

A pesar de los agradecimientos institucionales plasmados en el documento, la salida de Ríos ocurre tras meses de tensión con su superior directo, el fiscal regional de Antofagasta, Juan Castro Bekios, a quien denunció formalmente en diciembre de 2025 por maltrato laboral.

En la denuncia revelada por el medio nacional, el fiscal Ríos describe una situación de hostigamiento sistemático que habría afectado tanto a él como a sus colaboradores cercanos. En sus propias palabras, lo vivido «no fue un problema aislado ni una simple diferencia de criterios, sino un patrón que, en los hechos, se parece demasiado a un proceso de mobbing: una forma de hostigamiento que no siempre se expresa con insultos o gritos, sino con aislamiento, desautorización, secretismo y confusión inducida, hasta que uno termina trabajando bajo presión constante y sintiéndose observado, marginado y reemplazable».

Ríos vinculó estas prácticas directamente con la forma en que se estaba gestionando la arista local del Caso ProCultura. El persecutor acusó que la jefatura regional realizó acciones sin su conocimiento, señalando que se enteró de la solicitud de informes de estado de la causa a abogados de su propio equipo con la «instrucción expresa de mantenerlo en secreto, es decir, deliberadamente a mis espaldas, aun cuando esa abogada trabajaba en un equipo a mi cargo».

Para el fiscal renunciado, estas maniobras representan un quiebre en la ética laboral básica: «No tengo cómo interpretar eso de otra forma que como un control clandestino, una manera de obtener información ‘por fuera’ y medir o vigilar al equipo sin dar la cara, sin transparencia y sin respeto por la jefatura formal que yo ejercía», sentenció en su escrito.

Un caso marcado por reveses

La salida de Eduardo Ríos se suma a la compleja trayectoria del Caso ProCultura, que ya ha pasado por las manos de los fiscales Carlos Palma y Patricio Cooper antes de llegar a la región de Antofagasta.

Bajo la actual administración regional, la institución ha enfrentado derrotas judiciales significativas en esta causa, tales como el rechazo a la prisión preventiva para el fundador de la ONG, Alberto Larraín, y el reciente fracaso en la solicitud de desafuero contra el gobernador metropolitano, Claudio Orrego.

La renuncia de Ríos deja una interrogante abierta sobre el futuro de una de las investigaciones más sensibles del país y pone bajo el foco de la opinión pública el clima organizacional y las prácticas de control interno en la Fiscalía Regional de Antofagasta.

Consultados por Diario Regionalista, desde la fiscalía regional de Antofagasta no había respuestas hasta el cierre de esta publicación.