Desde el sindicato indicaron que la compañía canadiense no escuchó sus demandas. Son más de 500 trabajadores, quienes paralizaron sus labores en BHP y Codelco.
La directiva del Sindicato Nacional N°2 de Finning Chile responsabiliza directamente a la empresa por el inicio de la huelga, acusando una serie de prácticas que —a su juicio— buscan debilitar y hacer desaparecer a la organización sindical, que cuenta con más de 60 años de historia.
Germán Barahona, presidente del Sindicato N°2, señaló que “desde 2022 la empresa ha impulsado distintas acciones orientadas a desincentivar la negociación colectiva reglada, favoreciendo a aquellos sindicatos que aceptan procesos de negociación no reglados mediante el otorgamiento de bonos de término de conflicto significativamente superiores”.
En ese contexto, detallan que a mediados de 2025 los sindicatos N°1 y N°4 recibieron un bono de término de conflicto superior en 1,5 millones de pesos, condicionado a la aceptación de una negociación no reglada. Posteriormente, en septiembre de 2025, el Sindicato N°3 recibió un bono de 3 millones de pesos bajo las mismas condiciones.
En contraste, al Sindicato Nacional N°2 —que optó por una negociación reglada— no se le ofreció ningún bono adicional. Por el contrario, pese a que el 84% de sus socios votó a favor de la huelga, la propuesta presentada por la empresa fue 3 millones de pesos inferior a la entregada al Sindicato N°3. Para la directiva, esta diferencia evidencia una intención de debilitar al sindicato y forzar la migración de sus socios hacia otras organizaciones que acepten negociaciones anticipadas.
A lo anterior se suma una situación que el sindicato califica como especialmente grave: la aplicación anticipada de los beneficios de los nuevos convenios colectivos a los sindicatos que negociaron de forma no reglada, aun cuando la vigencia formal de dichos instrumentos quedó fijada para fechas posteriores.
Como ejemplo, indican que el Sindicato N°3 comenzó a recibir los beneficios del nuevo convenio el 1 de septiembre, pese a que su vigencia oficial está establecida para el 1 de enero de 2026. Esto implicó el pago anticipado de reajustes salariales y aumentos de bonos con cuatro meses de antelación, situación que —afirman— limita la libertad de los trabajadores para ejercer sus derechos a negociación colectiva y huelga.
En ese marco, la directiva informa que cerca de 150 socios del Sindicato Nacional N°2 se trasladaron a estas negociaciones anticipadas, fenómeno que atribuyen directamente a los incentivos económicos y a las prácticas implementadas por la empresa.
Finalmente, el sindicato sostiene que estos hechos configuran una grave práctica antisindical, marcada por la discriminación y la vulneración de derechos fundamentales de los trabajadores, y que la actual huelga es consecuencia directa de este escenario.

