La definición del gobierno entrante de José Antonio Kast en materia minera abrió un flanco de críticas en la industria, luego de que se descartara a último minuto el nombramiento de Santiago Montt como ministro de Minería y se optara por concentrar esa cartera junto al Ministerio de Economía bajo la figura de un biministro. La decisión fue interpretada como una señal de improvisación y debilitamiento institucional de un sector estratégico para el país.
Hasta horas antes del anuncio oficial del gabinete, Montt —CEO de la minera canadiense Los Andes Copper— figuraba como la principal carta para encabezar Minería. Sin embargo, el escenario cambió abruptamente luego de que la propia empresa informara públicamente su salida para asumir como ministro, adelantándose al Presidente electo. Lo anterior habría sepultando definitivamente su llegada al gabinete.
Finalmente, el gobierno entrante designó como biministro de Economía y Minería a Daniel Mas, ingeniero agrónomo de la Universidad Católica, exalumno del colegio inglés de La Serena y actual vicepresidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC). El nombramiento no tardó en generar reparos, especialmente por la falta de experiencia directa del nuevo ministro en el sector minero.
Uno de los cuestionamientos provino desde la Sociedad Nacional de Minería (Sonami). Su presidente, Jorge Riesco, expresó abiertamente su desacuerdo con la fórmula adoptada por el Ejecutivo entrante. “No compartimos la decisión de que el Ministerio de Minería quede a cargo de un biministro, dada la magnitud de los temas prioritarios pendientes”, señaló, advirtiendo que el sector requiere una conducción exclusiva para enfrentar desafíos regulatorios, ambientales y de inversión.
Riesco agregó que la minería necesita con urgencia “una política clara y ejecutable”, que entregue mayor certeza jurídica a los proyectos, agilice su tramitación y fortalezca a la pequeña y mediana minería, aspectos que —a su juicio— podrían verse debilitados con una cartera subordinada a Economía.
En la misma línea, el presidente de la Cámara Minera de Chile, Manuel Viera, lamentó que se desaprovechara la oportunidad de nombrar a un profesional con trayectoria directa en minería. “Era el momento de designar a alguien del sector, y nos encontramos con un experto en agronomía”, criticó. Aunque aclaró que no cuestiona las capacidades personales de Daniel Mas, Viera sostuvo que “la minería está siendo tratada como una actividad de segunda categoría”, pese a ser el principal motor productivo y fiscal del país.
El episodio dejó en evidencia tensiones entre el mundo político y el sector minero, además de cuestionamientos sobre la forma en que se toman decisiones estratégicas en el gobierno entrante. La caída de Montt, tras un anuncio prematuro desde el sector privado, y la posterior designación de un biministro sin trayectoria minera directa, abren un debate sobre gobernanza, prioridades y el peso real que tendrá la minería en la administración de José Antonio Kast.

