La inminente designación del economista Jorge Quiroz como ministro de Hacienda del gobierno de José Antonio Kast abrió un flanco de críticas desde el Congreso y diversos sectores políticos, debido a su historial como asesor de empresas involucradas en algunos de los mayores casos de colusión registrados en el país, entre ellos los de las farmacias y los pollos.
Parlamentarios de distintos partidos han advertido que este nombramiento representa una señal preocupante en materia de probidad y protección de los consumidores.
Quiroz, economista de la Universidad de Chile, ha sido parte del círculo económico más cercano a Kast durante toda la campaña presidencial y en el período posterior a su triunfo. Su rol como principal asesor en materias económicas explica, según fuentes del propio Partido Republicano, la decisión del mandatario electo, pese a que por meses se barajaron otras alternativas para liderar la billetera fiscal.
Sin embargo, el nombre de Quiroz no llega libre de cuestionamientos. Durante los procesos judiciales por colusión, el economista elaboró informes técnicos para empresas sancionadas por la Fiscalía Nacional Económica, los cuales fueron utilizados en tribunales como parte de la estrategia de defensa de los conglomerados acusados de afectar gravemente el bolsillo de millones de familias.
El diputado Boris Barrera (PC), presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, calificó la designación como “impresentable”, señalando que Quiroz fue “ideólogo y partícipe” de defensas empresariales en casos donde se acreditaron abusos sistemáticos contra los consumidores.
En la misma línea, el diputado Alexis Sepúlveda (PR) advirtió que el futuro ministro “va a estar caminando por la cornisa”, ya que su historial estará permanentemente bajo escrutinio en cada decisión económica que tome desde el Ejecutivo.
Desde el Socialismo Democrático, también se ha cuestionado la señal política que envía el nuevo gobierno al poner en un cargo clave a una figura asociada al mundo de las grandes empresas. El diputado Daniel Manouchehri (PS) afirmó que se trata de una mirada económica “pensada más desde las grandes fortunas que desde la vida cotidiana de las familias”, agregando que el historial del economista genera legítimas dudas sobre a quiénes priorizará la política fiscal del próximo gobierno.
La controversia se suma a un escenario político complejo para el futuro Ejecutivo, que deberá enfrentar un Congreso sin mayorías claras y una ciudadanía especialmente sensible frente a los abusos empresariales, luego de años de escándalos de colusión.
En ese contexto, la elección de Quiroz no solo anticipa tensiones con la oposición, sino que también instala un debate más profundo sobre el modelo económico que buscará implementar el gobierno de Kast y el rol que jugarán los grandes grupos empresariales en la definición de las políticas públicas.

