Astrónomos llaman a fortalecer la protección de los cielos chilenos de la contaminación lumínica

En el marco de la XX Reunión Anual de la Sociedad Chilena de Astronomía (SOCHIAS), realizada en la Universidad Austral de Puerto Montt, expertos advirtieron sobre los riesgos que enfrenta Chile ante el aumento de proyectos que amenazan la calidad de sus cielos. El encuentro coincidió con la reciente discusión parlamentaria del proyecto de ley que busca crear zonas de exclusión de 70 kilómetros en torno a los observatorios Paranal y Armazones, en la Región de Antofagasta.

Durante el panel Light Pollution, la comunidad científica debatió sobre las implicancias de la contaminación lumínica y la urgencia de fortalecer la protección de los cielos del norte de Chile, considerados los más limpios y estables del planeta. 

En la instancia participaron el Dr. Eduardo Unda-Sanzana, director del Centro de Astronomía (CITEVA) de la Universidad de Antofagasta, recientemente destacado por The New York Times por su defensa del cielo chileno; la Dra. Mónica Rubio, profesora titular del Departamento de Astronomía de la Universidad de Chile y Premio Nacional de Ciencias Exactas 2021; y la Dra. Daniela González, directora ejecutiva de la Fundación Cielos de Chile.

La presidenta de SOCHIAS, Chiara Mazzucchelli, destacó que la conversación abordó la necesidad de proteger el patrimonio astronómico y ambiental del país frente al avance de proyectos como INNA de la empresa AES Andes, que busca instalarse cerca de zonas de observación en la Región de Antofagasta. “Trabajamos constantemente por resguardar los cielos de Chile, no solo como recurso científico, sino también como legado cultural. Hoy enfrentamos nuevos desafíos que debemos abordar en conjunto como comunidad científica y ciudadana”, señaló.

Por su parte, Eduardo Unda-Sanzana planteó la urgencia de crear una norma ambiental secundaria que proteja de manera efectiva los cielos oscuros del país. “Hasta ahora, las normas se han centrado en regular las fuentes emisoras, pero necesitamos una que resguarde directamente el cielo oscuro y tranquilo del desierto de Atacama”, explicó.

La Dra. Mónica Rubio, en tanto, recalcó que Chile es la “capital mundial de la astronomía” y trabaja activamente con organismos internacionales para proteger los cielos del planeta. “El cielo nocturno es un derecho de la humanidad. Debemos garantizar que las futuras generaciones puedan seguir maravillándose con una noche estrellada”, sostuvo.

Aunque Chile ha avanzado con la incorporación de la contaminación lumínica como contaminante formal en la Ley 19.300 de Medio Ambiente (2019) y el Decreto Supremo N°1 (2022), que regula luminarias y protege Áreas de Protección Especial, los astrónomos advierten que aún existen vacíos normativos y falta de ordenamiento territorial para resguardar este patrimonio natural.

La reciente discusión del proyecto de ley de cielos, que busca establecer zonas de exclusión de 70 kilómetros alrededor de los observatorios de Paranal y Armazones, fue valorada como un paso importante por SOCHIAS. “Es una señal muy necesaria que se trabaje en normas que regulen efectivamente el uso del territorio nacional”, indicó Mazzucchelli.

Desde la comunidad astronómica, se insiste en que la defensa del cielo oscuro no solo responde a una necesidad científica, sino también a una responsabilidad cultural y ambiental compartida. Chile alberga algunos de los observatorios más importantes del mundo y su cielo es único por su estabilidad y pureza.