La semana pasada, la Región de Antofagasta se convirtió en el escenario de una reveladora muestra de las estrategias de campaña de los principales candidatos presidenciales. Mientras unos optaron por la comodidad y el aislamiento, otra eligió el contacto directo con la comunidad. Esta diferencia en el enfoque no es menor, ya que refleja una visión particular de la política y de la relación con los ciudadanos.
José Antonio Kast, el abanderado de ultraderecha, escogió un lugar insólito para el lanzamiento de su campaña: un sector aislado, a la salida de Antofagasta, cerca del kilómetro 12 de la carretera que une la ciudad con Calama. En un acto que pareció más una reunión privada que un evento de campaña, se instaló un escenario y se «acarreó» a personas en vehículos. A pesar de estos esfuerzos, la convocatoria fue discreta, y la imagen que dejó el representante del Partido Republicano fue la de un candidato que prefiere hablarle a un público selecto y controlado, lejos de la ciudad y de sus habitantes.
Por su parte, la candidata de Chile Vamos, Evelyn Matthei, optó por una fórmula similar. Su acto principal en el salón de un hotel fue un evento cerrado y con invitados seleccionados. No hubo espacio para la espontaneidad ni para el encuentro amplio con la ciudadanía. La imagen proyectada fue la de una candidata que se siente más cómoda en un entorno protegido, lejos de las preguntas incómodas y del contacto directo con la gente.
En contraste, la candidata de Unidad por Chile, Jeannette Jara, demostró un enfoque totalmente diferente. Su visita a la región fue una gira cara a cara con la comunidad. En Antofagasta, realizó un diálogo abierto en una sede social, seguido de un masivo banderazo en pleno Paseo Prat, una de las arterias más concurridas de la ciudad. Con pasacalles y batucada, saludó a la gente, se tomó fotos y culminó con un acto público en la intersección de Prat con Matta. Su estrategia se repitió en Calama y Mejillones, donde también realizó eventos abiertos y masivos.
La diferencia es clara: mientras las principales actividades de Kast y Matthei fueron actos privados y en lugares apartados, Jara se expuso al escrutinio público en la calle, el lugar donde la democracia se vive de forma concreta. La elección de estos espacios habla mucho sobre la manera en que los candidatos conciben la política y su relación con la ciudadanía. Mientras unos prefieren el control y la distancia, otros apuestan por la cercanía y el contacto directo. En un contexto político de creciente desconfianza, la transparencia y la cercanía son valores que cada vez cobran más importancia.

