Alumno sancionado por Aula Segura retorna a clases tras denunciar problemas sanitarios

Noah Muñoz, estudiante de enseñanza media del Liceo Domingo Herrera Rivera (B-13), se reintegró a clases el pasado viernes 8 de mayo luego de permanecer suspendido durante un mes tras la aplicación del protocolo de Aula Segura, medida adoptada después de participar en la organización de una asamblea estudiantil para denunciar problemas de infraestructura y sanidad en el establecimiento.

La reunión estudiantil se habría convocado para visibilizar las deficiencias que afectan el funcionamiento normal del establecimiento desde el año pasado. Entre los principales problemas mencionados se encuentran fugas de aguas servidas, presencia de plagas de insectos cerca del área de cocina, gusanos en la comida, baños en mal estado y sin seguros, además de reiteradas suspensiones de clases asociadas a estas condiciones.

El día 1 de abril del presente año Noah, junto a otros compañeros y el Centro de Alumnos (CEAL), habrían organizado la asamblea dentro del establecimiento con el fin de crear un petitorio y presentarlo ante la institución para obtener respuestas y soluciones frente a dichas problemáticas.

Al día siguiente de la asamblea se le indicaría a la apoderada del alumno que sería suspendido, sin entregar más información sobre los motivos de la medida. El lunes 6 de abril, en una citación a su apoderada, se les informa la aplicación de la Ley Aula Segura y la extensión de la suspensión por al menos 10 días, junto a otro compañero que también fue suspendido el mismo día, aunque por un motivo distinto, lo que generó dudas sobre el proceso.

Cuestionamientos en la aplicación de Aula Segura

Según lo que indica la Ley 21.128, conocida como “Aula Segura”, publicada en la Biblioteca del Congreso Nacional, esta norma permite un “procedimiento expedito de expulsión o cancelación de matrículas en aquellos casos de violencia grave que afecten los derechos e integridad de los miembros de la comunidad educativa”.

Sin embargo, el estudiante Noah Muñoz, en conversación con Diario Regionalista, aseguró que el establecimiento no entregó detalles concretos sobre la falta violenta cometida.

“La única explicación que nos dieron fue que había testigos y testimonios y que todo era verdad. Pero cuando nos entregan la hoja de sanción de Aula Segura debe salir qué hicimos específicamente, y solo decía causas del reglamento interno. Hasta hoy el liceo no ha dado ninguna explicación”, aseguró el alumno.

El estudiante agregó además que quedó condicionado por mala conducta tras la sanción.

La situación abrió un debate al interior de la comunidad educativa por la falta de transparencia en el proceso y, tras un mes, los estudiantes se reintegraron a clases sin haber tenido certeza sobre la justificación de su suspensión. Mientras tanto, la comunidad educativa espera que se aborden las problemáticas de infraestructura y sanidad que motivaron la asamblea.

Por Matias Recabarren

Periodista, Lic. en Ciencias de la Comunicación, UCN.