Escena teatral de Antofagasta marca el Día del Teatro con una demanda: »Más espacios para crear e investigar»

La fecha recuerda el natalicio de Andrés Pérez Araya y el aporte del teatro chileno a la cultura. Desde la región, la conmemoración permite observar cómo esta disciplina se vincula con la formación artística, la creación local y la experiencia colectiva.

Cada 11 de mayo, Chile conmemora el Día Nacional del Teatro, una fecha que en Antofagasta abre una mirada sobre el lugar de las artes escénicas en la ciudad. La jornada permite abordar el teatro desde su presencia territorial y su vínculo con quienes crean, enseñan y participan de esta disciplina.

En conversación con Diario Regionalista, Josefa Miletic, licenciada en Artes Escénicas y participante en proyectos locales, destacó el crecimiento de la actividad teatral en la zona. “Hoy el teatro en la ciudad y región está más presente que nunca”, afirmó.

Alberto Olguín, actor, director de teatro y jefe de carrera de Artes Escénicas de la Universidad de Antofagasta, sostuvo que la actividad teatral regional atraviesa un momento de mayor movimiento, marcado por agrupaciones, festivales y procesos de creación local en distintas etapas de desarrollo.

El Día Nacional del Teatro fue instituido por la Ley 20.153 en homenaje al natalicio de Andrés Pérez Araya, actor, director y fundador del Gran Circo Teatro. La primera conmemoración se realizó en mayo de 2007. Pérez, nacido en Punta Arenas en 1951, es una figura influyente del teatro chileno por su trabajo en La negra Ester, su vínculo con el teatro callejero y su interés por acercar los montajes a públicos diversos.

Ese desarrollo convive con labores menos visibles para el público. Miletic explicó que levantar una obra implica gestionar espacios, adaptarlos para cada presentación y resolver condiciones técnicas que no siempre se perciben cuando la función ocurre. En Antofagasta, esto también se relaciona con el uso de salas, espacios culturales y lugares que no siempre fueron diseñados específicamente para el teatro, por lo que las agrupaciones ajustan sus formatos escénicos a las condiciones disponibles.

La necesidad de espacios aparece como uno de los desafíos que acompaña este movimiento. Al respecto, Olguín sostuvo: “Hay una ebullición que necesita hoy más que nunca mayor cantidad de espacios físicos para que los artistas puedan volcar su trabajo de creación artística o de investigación en arte”.

Según informó el Ministerio de Obras Públicas, uno de los hitos recientes fue la entrega del Teatro Pedro de la Barra, inmueble declarado Monumento Nacional en 1985 y restaurado en 2025 para su administración por la Universidad de Antofagasta.

Estos espacios no solo permiten la circulación de obras. También influyen en la forma en que cada montaje se encuentra con el público. En Antofagasta, el teatro se construye desde procesos formativos, espacios recuperados, trabajo colectivo y formatos que se adaptan al territorio. Su valor está también en los vínculos que genera entre escena y comunidad.