En Antofagasta, el abandono animal continúa siendo una problemática persistente y cada vez más visible. Organizaciones y especialistas advierten un escenario complejo, marcado por la alta presencia de perros y gatos en situación de calle y por la falta de herramientas para abordar los casos.
A nivel nacional, la situación refleja un fenómeno estructural. Según la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo (Subdere), más de 4 millones de animales no cuentan con tutor en el país.
Panorama local
Desde el trabajo en terreno, Javiera Collao, fundadora de “Kitty Patitas”, advierte que la situación local es crítica.
“En Antofagasta el abandono animal sigue siendo un problema alto y visible. Hay muchos de ellos en la calle, principalmente por la tenencia responsable y la falta de esterilización”, expresó en conversación con Diario Regionalista.
Collao explicó que los casos se han vuelto más visibles, lo que se traduce en una mayor presencia de animales en espacios públicos y un incremento en situaciones de riesgo.
“La mayoría de los animales llegan en pésimas condiciones: con parásitos, desnutridos, enfermos o heridos”, agregó, detallando que muchos requieren atención veterinaria urgente antes de poder ser dados en adopción.
Desde una mirada técnica, el médico veterinario Isaac Ramírez Marcotti confirmó la gravedad del escenario, señalando que “existe una alta tasa de abandono de mascotas” y que esta situación muchas veces deriva en cuadros complejos.
“Los casos más frecuentes son atropellos con fracturas, desnutrición y enfermedades graves como parvovirus o distemper, que muchas veces terminan con la muerte del animal”, indicó, agregando que los tratamientos implican costos elevados que no siempre pueden ser cubiertos por rescatistas.
En ese contexto, agrupaciones como “Patitas del Desierto” advierten que el problema supera la capacidad de respuesta ciudadana.
“La situación de abandono y maltrato animal en Antofagasta está descontrolada”, señalaron, junto con criticar la falta de apoyo sostenido por parte de instituciones y autoridades locales, así como la escasa ejecución de medidas en materia de tenencia responsable.
Desafíos pendientes
Pese a ello, el trabajo de rescate continúa dependiendo en gran medida de la autogestión. Javiera explicó que “Kitty Patitas” se financia principalmente por donaciones, rifas y apoyo a través de redes sociales, enfrentando además la falta de hogares temporales y recursos veterinarios.
Este escenario se da en medio de recientes cambios en la normativa de tenencia responsable a nivel nacional, tras el retiro del nuevo reglamento asociado a la conocida “Ley Cholito”, medida que ha generado debate respecto al rol del Estado en la protección animal.

