La acumulación de basura en distintos sectores de Antofagasta preocupa a vecinos y autoridades locales, quienes advierten un aumento en los llamados microbasurales, focos de residuos que afectan la limpieza, el entorno y la salud pública de la ciudad.

Desde la Dirección de Inspección General de la Municipalidad de Antofagasta informaron que se realizan mensualmente más de 600 fiscalizaciones, lo que equivale a más de 800 visitas, debido a que en muchos casos se deben repetir los procedimientos hasta encontrar al responsable. A ello se suman los operativos semanales, las intervenciones diarias en el exvertedero y el Mercado Central, además de las fiscalizaciones de tránsito.

Pese a estos esfuerzos, la Municipalidad reconoce que la irresponsabilidad de algunas personas genera un problema persistente. “La municipalidad realiza numerosos y valiosos esfuerzos diariamente para mantener la ciudad en condiciones de aseo óptimas para su funcionamiento diario; sin embargo, la irresponsabilidad de algunas personas crea problemas como es la aparición de microbasurales”, señalaron.

Actualmente, las autoridades locales tienen identificados al menos 15 puntos donde la basura se acumula de manera constante. Estos sectores son limpiados periódicamente, pero a los pocos días vuelven a presentar residuos. De acuerdo con cifras municipales, el 40 % de los desechos domiciliarios retirados diariamente corresponde a basura proveniente de microbasurales, lo que evidencia la magnitud del problema y la falta de conciencia ciudadana respecto al manejo responsable de los residuos.

Sin embargo, para las organizaciones medioambientales locales, el problema va más allá de la conducta individual. Carmen Serrano, presidenta de la Agrupación Socioambiental Raíces Endémicas, explicó que entre los desechos “predominan escombros y residuos de construcción y demolición, además de voluminosos como muebles, colchones, línea blanca, podas y bolsas con residuos domiciliarios”. A nivel regional, agregó, Antofagasta lidera la generación per cápita de residuos municipales, alcanzando cerca de 1,66 kilos por habitante al día.

Para la dirigenta, las soluciones requieren un abordaje integral que involucre al Estado, las empresas y la comunidad. “El problema es estructural y antiguo. Lo agravan marcos legales desactualizados, falta de recursos y déficit educativo, mientras que muchas empresas no generan alianzas reales con los territorios. Urge abordarlo en conjunto nacional, regional, municipal, privado y comunitario, para una solución integral y sostenida, con reglas claras para los residuos de construcción y demolición y servicios de disposición accesibles”, sostuvo.

Desde Raíces Endémicas proponen fortalecer la fiscalización, cerrar brechas normativas y asegurar infraestructura para la disposición de residuos voluminosos, además de promover la educación ambiental en escuelas y barrios. “Si las autoridades quieren, desde Raíces Endémicas estamos listos para co-diseñar pilotos de prevención, educación y gestión en los barrios más afectados”, concluyó Serrano.