El pasado 26 de agosto se conmemoró el día de la educación técnico-profesional, que celebra la creación de la Dirección General de Enseñanza Profesional en el año 1942, bajo el gobierno liderado por Juan Antonio Ríos, primer hito institucional que buscó orientar y coordinar la implementación de las políticas públicas en esa rama educativa en el Ministerio de Educación Pública de aquel entonces, hoy MINEDUC.
A 84 años de esa fundación, hay un consenso social y político de la importancia de la formación técnica y de su fortalecimiento, no solamente por su contribución al desarrollo del país, sino por el rol social que ha jugado sobre todo en el acceso y permanencia en el sistema escolar de los jóvenes más desposeídos. Ello ha permitido incluso que la Educación Media Técnico-Profesional (EMTP) haya dejado de ser considerada como una formación terminal, por lo que hoy una cantidad importante de egresados y titulados de los liceos y colegios técnicos acceden a la educación superior.
En ese sentido, en este mismo medio fue entrevistada la diputada de nuestro distrito Marcela Hernando, hace 2 meses en el programa “Agenda Norte” (https://www.youtube.com/watch?v=Oqi11_gpm8c&t=2044s ), en donde informó sobre la presentación de una moción parlamentaria de su autoría para fortalecer la pertinencia territorial de la EMTP.
Dentro de sus declaraciones, hizo hincapié en las diferencias curriculares que existen entre establecimientos particulares subvencionados versus los municipales o dependientes de los Servicios Locales de Educación Pública (SLEP): “…No ocurre lo mismo con los liceos técnico-profesionales que dependen de los municipios o de los SLEP, porque se guían por currículums profesionales que son diseñados en el MINEDUC, que los revisa cada 10 años, impone los mismos currículums de Arica a Punta Arenas. Absolutamente centralizado. Primero no tiene pertinencia territorial y segundo seguimos con carreras que hoy día ya no se requieren tanto, o que no se requieren nada, y faltan otras que deberían estar en el currículum y que no están”. La parlamentaria fundamentó su alocución comentando la firma de un convenio entre el Puerto y una Institución de Educación Superior TP, para formar técnicos portuarios, carrera que hoy no existe en los liceos de la región a pesar de tener puertos.
El criterio de pertinencia territorial sin duda es un factor importante a la hora de impartir la enseñanza y lograr aprendizajes significativos, ya que sin un liderazgo y una gestión curricular que los asegure no existirá una motivación por parte de los estudiantes para desarrollar habilidades que no sean pertinentes o no tengan sentido para ellos. Sin embargo, es importante revisar y analizar el trabajo parlamentario, para, así como en este caso, conocer cuáles son los mecanismos que se proponen para lograr el objetivo que se propone, y si realmente su implementación es un avance o más bien un perjuicio para el sistema educativo.
La moción tiene fecha del 22 de julio de 2025 (puede ser revisada en el link https://www.camara.cl/verDoc.aspx?prmID=18723&prmTIPO=INICIATIVA) , y fue apoyada por otros 6 diputados, incluyendo a Sebastián Videla, quien también representa a la región de Antofagasta en la Cámara. El documento presenta 5 artículos y 2 transitorios, y busca modificar la Ley General de Educación y la Ley que crea los SLEP, para “implementar un currículum modular descentralizado y fortalecer el criterio de territorialidad en la Educación Media Técnico-Profesional”.
Antes de analizar la moción, es importante realizar algunos alcances a las afirmaciones de la parlamentaria en la entrevista mencionada. Se puede entender a partir de lo dicho por la diputada Hernando que los colegios particulares subvencionados tienen especialidades y perfiles de egreso diferentes a los liceos públicos, lo que no es así: todos los establecimientos de EMTP sin importar su dependencia pueden impartir sólo las especialidades reconocidas en las bases curriculares del MINEDUC, y todas tienen el mismo perfil de egreso, que expresa lo mínimo y fundamental que debe aprender un estudiante de una especialidad. Sin embargo, los establecimientos pueden incorporar a los perfiles de egreso otras competencias expresadas en Objetivos de Aprendizaje Propios, y también incorporar módulos propios o de otra especialidad o mención. Esto ya está en el currículum; de hecho, el Liceo C-3 de Tocopilla desarrolla competencias de energía fotovoltaica en la especialidad de Electricidad, y eso no figura en el perfil de egreso de las Bases Curriculares.
Asimismo, en relación a las actividades portuarias, las Bases Curriculares sí establecen la existencia de la especialidad de “Operaciones Portuarias” dentro del sector económico Marítimo, junto a las especialidades de Acuicultura, Pesquería y Tripulación de naves mercantes y especiales. La decisión de impartir o no una especialidad depende de los sostenedores de los establecimientos, por lo que la diputada Hernando podría consultar el motivo de la inexistencia de especialidades en ciertos sectores económicos, y reunirse con empresas para analizar la factibilidad de crear la especialidad de Operaciones Portuarias y apoyar la gestión de equipamiento, capacitación, procesos de alternancia para los liceos y asegurar que los estudiantes tengan centros de práctica y posibilidad posterior de inserción laboral.
Ahora bien, respecto de la moción, hay que reconocer que sus fundamentos son coherentes con instrumentos de política educativa en el sector, sobre todo en el ámbito del diseño curricular colegiado, la creación y supresión de especialidades, el seguimiento a las trayectorias educativas y laborales y la flexibilización. El problema es que la moción parece no distinguir adecuadamente entre los distintos instrumentos curriculares existentes y aborda aspectos que ya están presentes en nuestra legislación, por lo que su implementación tal cual está propuesta generaría riesgos en la gobernanza del sistema, fragmentación curricular (diferencias regionales y falta de articulación con el Marco de Cualificaciones), capacidades territoriales desiguales, entre otros aspectos.
El artículo más complejo de la moción es el primero, porque parte de una base errónea al asociar de forma indistinta las Bases Curriculares y los módulos de las especialidades, ya que el primer instrumento curricular solamente define los perfiles de egreso, y la estructura curricular modular flexible ya existe; de hecho, la Ley General de Educación establece que “los establecimientos educacionales tendrán libertad para desarrollar los planes y programas propios de estudio que consideren adecuados para el cumplimiento de los objetivos generales definidos en las bases curriculares y de los complementarios que cada uno de ellos fije”. La mayoría del resto del articulado ya está considerado por la ley 21.819, que modificó la ley que crea los SLEP y el sistema de educación pública, como por ejemplo la pertinencia territorial de las especialidades por parte de los SLEP, la articulación con la educación superior y el vínculo de la oferta formativa con las necesidades del territorio.
Es decir, gran parte de los objetivos de la moción ya existen en la normativa educacional vigente o pueden implementarse mediante los instrumentos curriculares y de gestión ya existentes, sin necesidad de modificar la ley. Si bien es fundamental actualizar las Bases Curriculares de la EMTP, el problema de fondo es cuál es la voluntad, capacidad de gestión y recursos que se ponen a disposición de los liceos para fortalecer la oferta formativa que imparten y así mejorar realmente la pertinencia territorial.
En síntesis, estamos ante un caso de voluntarismo legislativo: la moción de la diputada Hernando persigue un objetivo legítimo, pero privilegia la formación de una nueva norma sin considerar el análisis del sistema educativo y su marco político y normativo ya establecido. Ya que hablamos de pertinencia territorial, es importante consultar a los docentes y equipos de gestión de los liceos, porque generalmente las mociones parlamentarias no tienen mucha publicidad. Más que rechazar la moción, valdría la pena que la Comisión de Educación acote su artículo primero y rescate los aportes que sí sean pertinentes. Del mismo modo, sería una valiosa contribución que la diputada Hernando oriente parte de su gestión hacia asegurar recursos para actualizar las Bases Curriculares y fortalecer la capacidad de gestión de los liceos técnicos de la región. Al final, más que una nueva ley, lo que necesita la EMTP es voluntad política y recursos para implementar lo que la normativa ya permite.

