La expansión de las energías renovables y el hidrógeno verde abre nuevas oportunidades para las mujeres en áreas STEM, consideradas fundamentales para el desarrollo energético y la transición sostenible de la Región de Antofagasta.
La creciente expansión de las energías renovables y el hidrógeno verde está transformando a Antofagasta en uno de los principales polos energéticos del país. Sin embargo, junto con el desarrollo de nuevos proyectos, surge otro desafío: contar con profesionales preparados para responder a las demandas de una industria que requiere cada vez más conocimiento técnico y científico.
De acuerdo con la Hoja de Ruta de Hidrógeno Verde de Antofagasta 2026-2035, uno de los desafíos para el crecimiento de esta industria es la formación de trabajadores y especialistas capaces de asumir los nuevos requerimientos tecnológicos y productivos del sector.
El proyecto Ruta Solar e Hidrógeno Verde busca identificar las zonas con mayor potencial para el desarrollo de energía solar e hidrógeno verde en la Región de Antofagasta, aportando información estratégica para una planificación energética sostenible. La iniciativa cuenta con financiamiento del Gobierno Regional de Antofagasta a través del Fondo Regional para la Productividad y el Desarrollo (FRPD) y contempla la participación de mujeres STEM.
En este escenario, las áreas STEM —ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas— se han convertido en una pieza clave para el desarrollo energético de Antofagasta. La expansión de las energías renovables y del hidrógeno verde demandará cada vez más profesionales especializados, en un contexto donde la participación femenina sigue siendo menor que la de los hombres en muchas carreras técnicas y científicas.
En conversación con Diario Regionalista, la ingeniera ambiental y coordinadora del proyecto Ruta Solar e Hidrógeno Verde, Josefa Montoya, explicó que las mujeres ya cumplen un rol activo en áreas como el monitoreo ambiental, el análisis de información, la investigación científica y el trabajo con comunidades.
“En una región como Antofagasta, que lidera el desarrollo de energías renovables en Chile, es fundamental contar con equipos diversos que integren distintas experiencias y formas de pensar”.
Aunque la presencia femenina en estas áreas ha aumentado durante los últimos años, Montoya señaló que todavía persisten estereotipos que asocian las disciplinas técnicas principalmente a los hombres, situación que puede desincentivar el interés de niñas y jóvenes por este tipo de carreras.
Formación y liderazgo para la transición energética
La necesidad de formar profesionales para enfrentar los desafíos de la transición energética también fue abordada por el doctor en Energía Solar Douglas Olivares, investigador del Centro de Desarrollo Energético de la Universidad de Antofagasta.
En conversación con Diario Regionalista, el académico afirmó que:
“La transición energética requiere mucho más que infraestructura; necesita personas preparadas para liderarla”.
Olivares explicó que el crecimiento de las energías renovables y del hidrógeno verde abrirá oportunidades laborales en áreas como energía solar, automatización, monitoreo ambiental, inteligencia artificial y sostenibilidad, aumentando la demanda por profesionales especializados.
En ese contexto, la incorporación de más mujeres a las áreas STEM aparece como uno de los desafíos pendientes para una región que busca liderar la transición energética.

