Antofagasta se sitúa como la cuarta región con mayor incidencia de sífilis y gonorrea en el país

El aumento de estas infecciones de transmisión sexual (ITS) preocupa a especialistas y autoridades sanitarias. La mayor concentración de casos se registra entre jóvenes de 20 a 29 años, aunque también se ha detectado un incremento en adolescentes y adultos mayores.

La Región de Antofagasta se ubica entre las zonas con mayor incidencia de sífilis y gonorrea a nivel nacional, según los últimos antecedentes epidemiológicos difundidos por el Ministerio de Salud. El escenario ha encendido las alertas entre especialistas, quienes advierten sobre la necesidad de reforzar la prevención, el diagnóstico oportuno y el uso de métodos de protección durante las relaciones sexuales.

De acuerdo con el Informe Epidemiológico Anual Abreviado: Gonorrea Chile 2025, Antofagasta ocupa el cuarto lugar del país en incidencia de estas infecciones de transmisión sexual. El documento también señala que el 79% de los casos registrados entre 2021 y 2025 corresponde a hombres y que el grupo más afectado se concentra entre los 15 y 39 años, especialmente entre los 20 y 29 años.

Frente a este panorama, el infectólogo y académico del Departamento de Ciencias Médicas de la Universidad de Antofagasta, Dr. Francisco Salvador Sagüez, advirtió que el principal desafío sigue siendo la prevención.

“El uso de métodos de barrera es lo que principalmente está faltando y puede ser uno de los factores que está gatillando este aumento”, afirmó el especialista.

Factores que influyen en la región

El académico explicó que las características propias de Antofagasta favorecen la circulación de estas enfermedades. Entre ellas mencionó la alta movilidad de trabajadores, la actividad minera, los flujos migratorios y el comercio sexual, factores que, combinados con prácticas sexuales sin protección, incrementan el riesgo de transmisión.

Asimismo, indicó que muchas personas adquieren una infección durante períodos de trabajo por turnos y posteriormente pueden transmitirla a sus parejas al regresar a sus ciudades de origen.

Menor percepción del riesgo

Otro aspecto que preocupa a los especialistas es la disminución de la percepción del riesgo frente a las infecciones de transmisión sexual. Según explicó el Dr. Salvador, los avances en tratamientos para enfermedades como el VIH y la sífilis han generado una sensación de seguridad que, en algunos casos, ha llevado al abandono del uso del preservativo.

Sin embargo, advirtió que estas enfermedades pueden provocar consecuencias permanentes si no son diagnosticadas y tratadas a tiempo, incluyendo infertilidad, complicaciones neurológicas y un mayor riesgo de desarrollar algunos tipos de cáncer asociados a infecciones virales.

Llamado al autocuidado

El especialista recalcó que el uso correcto del preservativo masculino o femenino continúa siendo la herramienta más efectiva para reducir el riesgo de contagio y llamó a fortalecer la educación sexual y la realización periódica de exámenes preventivos.

“Debemos volver a tomar conciencia de que toda relación sexual fuera de una pareja estable debe realizarse utilizando un método de barrera desde el primer momento”, concluyó el académico de la Universidad de Antofagasta.

El informe del Minsal también advierte que los contagios han aumentado en prácticamente todos los grupos etarios durante los últimos años, incluyendo adolescentes menores de 15 años y personas mayores de 60, una tendencia que mantiene en alerta a las autoridades sanitarias del país.