El presidente del Colegio de Periodistas de Antofagasta, Sebastián Castillo, cuestionó el uso de herramientas de monitoreo digital y planteó la necesidad de establecer criterios, especialización y ética para el uso de inteligencia artificial.
Las recientes detenciones de personas que publicaron supuestas amenazas contra el Presidente José Antonio Kast y otras autoridades volvieron a instalar la discusión sobre el alcance de las herramientas tecnológicas utilizadas para detectar contenidos en redes sociales.
Los casos fueron detectados a partir de reportes asociados a Meta Platforms Inc., empresa propietaria de Facebook, Instagram, WhatsApp, Messenger y Threads, que cuenta con mecanismos de colaboración con organismos policiales para responder a requerimientos relacionados con contenidos que podrían constituir delitos o representar riesgos para la seguridad.
El escenario abrió una discusión que va más allá de la persecución de eventuales amenazas: ¿hasta dónde pueden llegar las herramientas digitales y cómo se compatibiliza su utilización con la privacidad, la libertad de expresión y otros derechos digitales?
Brechas digitales y nuevas tecnologías
En conversación con Diario Regionalista, el presidente del Colegio de Periodistas de Antofagasta, Sebastián Castillo, sostuvo que este debate debe considerar también las brechas existentes en materia de alfabetización digital.
El dirigente citó el Índice de Ciudadanía Digital de Fundación País Digital, estudio que evaluó conocimientos, usos, buenas prácticas, participación cívica y ciberseguridad. Según sus resultados, el 54% de los encuestados no cumplía con todas las habilidades digitales básicas evaluadas.
Castillo explicó que estas brechas son transversales y no se relacionan únicamente con la edad, sino también con factores socioeconómicos, migratorios y de acceso a las nuevas tecnologías.
“Si bien no vengo a justificar que esté bien que se amenace por redes sociales o que se emitan comentarios que se traducen en amenazas directas a autoridades de gobierno, creo que sí se tiene que entender que las redes sociales son un arma de doble filo y la inteligencia artificial ha acrecentado ese doble filo”, manifestó.
El debate sobre la inteligencia artificial
El presidente regional del gremio periodístico también puso el foco en el avance de la inteligencia artificial y en los desafíos que plantea su incorporación a investigaciones vinculadas con contenidos digitales.
Castillo sostuvo que en Chile existe un proceso legislativo en desarrollo en esta materia y que todavía se requiere avanzar en lineamientos que permitan establecer cómo deben utilizarse estas herramientas.
“Todavía no hay marcos regulatorios que puedan generar lineamientos que permitan fiscalizar bien cómo se usa la inteligencia artificial”, sostuvo.
A su juicio, el convenio entre PDI y Meta puede entregar herramientas para detectar amenazas, pero cuestionó la forma en que podrían utilizarse estas capacidades.
“Creo que este recurso tan importante y este avance tan significativo para poder resolver otros casos que quizás todavía aún están en un cajón escondido se podrían estar resolviendo. Pero en cambio las autoridades de turno están utilizándolo en contra de ciudadanos que se están manifestando a través de redes sociales”, afirmó.
Seguridad y libertad de expresión
Castillo insistió en que su cuestionamiento no busca justificar las amenazas contra autoridades, sino abrir una discusión respecto de los criterios utilizados para abordar los contenidos publicados en plataformas digitales.
“Tenemos que entender que las redes sociales y la inteligencia artificial son un arma de doble filo. Se tiene que tener criterio, especialización, profesionalismo y ética para poder abordar el crimen a través de la inteligencia artificial, y no solamente para reprimir a quienes se levantan discursivamente contra el gobierno de turno”, planteó.
Desde su perspectiva, el desafío está en establecer criterios para diferenciar la investigación de eventuales delitos de las expresiones críticas que forman parte del debate público.
“Creo que se tiene que seguir discutiendo, se tiene que elevar el debate, se tiene que seguir conversando sobre cómo deberían utilizarse las nuevas tecnologías y cómo este gobierno actualmente lo está utilizando para amedrentar a sus opositores”, sostuvo.
La discusión sobre vigilancia digital, inteligencia artificial, privacidad, protección de datos y libertad de expresión adquiere así una nueva dimensión en Chile, a medida que las tecnologías utilizadas para detectar contenidos y apoyar investigaciones adquieren un papel cada vez mayor.

