Estudios y especialistas advierten que las mujeres suelen presentar síntomas distintos a los hombres durante un infarto o un accidente cerebrovascular, situación que continúa retrasando diagnósticos y tratamientos oportunos. Náuseas, fatiga extrema, desorientación o dolor de cabeza intenso son algunas de las señales que todavía suelen confundirse con estrés, ansiedad o agotamiento, aumentando el riesgo de secuelas graves e incluso de muerte.
Durante años, gran parte de las investigaciones cardiovasculares se realizaron principalmente en hombres, instalando la idea de que el síntoma clásico de un infarto es el dolor intenso en el pecho y el adormecimiento del brazo izquierdo. Sin embargo, estudios recientes sostienen que las mujeres presentan señales más variadas y menos específicas, lo que dificulta su detección.
En conversación con Diario Regionalista, el kinesiólogo Fabián Gaete explicó que este modelo masculino de diagnóstico provoca que muchas mujeres no sean atendidas a tiempo. “En mujeres el infarto no siempre suele ser un dolor fuerte en el pecho. Algunas señales más comunes son la falta de aire repentina, cansancio extremo, náuseas, vómitos, acidez, mareos o desmayos”, declaró.
El especialista agregó que estos síntomas suelen confundirse con ansiedad, estrés o crisis de pánico. “Muchas mujeres dicen ‘pensé que era un ataque de pánico’ hasta que se confirma el infarto”, comentó.
En el caso del ACV, Gaete explicó que las mujeres también pueden presentar síntomas menos reconocibles. “Puede existir confusión, desorientación, dolor de cabeza intenso, fatiga extrema o alteraciones del estado mental, y no siempre aparece rápidamente la parálisis facial o el brazo caído típico”, sostuvo.
Diversos estudios internacionales han advertido esta diferencia. Una declaración científica de la World Stroke Organization, publicada en 2026, indicó que las mujeres reciben tratamientos más tardíos y enfrentan mayores dificultades en el reconocimiento temprano de síntomas de ACV.
Asimismo, una revisión publicada en febrero de 2026 por npj Cardiovascular Health advirtió que las mujeres continúan siendo subdiagnosticadas y subrepresentadas en investigaciones cardiovasculares, pese a que las enfermedades cardíacas siguen siendo una de las principales causas de muerte femenina.
La paciente Daniela Vergara, de 52 años, relató su experiencia: “Me desperté con un dolor de cabeza insoportable, estaba muy confundida y muy cansada, sentía que algo no estaba bien, pero pensé que era cansancio porque llevaba semanas durmiendo mal. No fui al hospital hasta 8 horas después. Los médicos me dijeron que había perdido horas claves, las cuales me dejaron secuelas de por vida”.
Especialistas insisten en que todavía existe una mirada masculina sobre las enfermedades cardiovasculares, tanto en la investigación médica como en las campañas de prevención. Mientras los síntomas considerados “típicos” siguen siendo ampliamente reconocidos en hombres, miles de mujeres continúan enfrentando diagnósticos tardíos por señales consideradas atípicas o asociadas a problemas emocionales. El debate hoy apunta a si el sistema de salud y las campañas públicas de prevención realmente están preparados para reconocer cómo se manifiestan estas enfermedades en mujeres antes de que sea demasiado tarde.

