La embajadora de México en Chile, Laura Moreno, encabezó la primera reunión oficial con la comunidad mexicana residente en la Región de Antofagasta. La cita contó con decenas de asistentes y se realizó en dependencias de la Universidad Católica del Norte (UCN), con el objetivo de trazar un plan de trabajo y cooperación inédito en la zona, como parte de una verdadera diplomacia ciudadana.
Profesionales, estudiantes, académicos y líderes gremiales acudieron al llamado. Durante el diálogo, la diplomática reconoció el arraigo y el impacto directo de esta diáspora en la prosperidad regional.
«Nuestra comunidad aporta talento, trabajo y visión estratégica. Reconocemos profundamente a quienes construyen el desarrollo de Antofagasta desde sus pymes y minipymes. Ustedes dinamizan la economía local y fortalecen el comercio binacional», afirmó Moreno, extendiendo también su respaldo a los investigadores y estudiantes de posgrado que elevan el prestigio académico de México en las aulas chilenas.
La respuesta de los asistentes confirmó la necesidad y el valor de descentralizar la gestión diplomática. Nicolás Rodríguez, gerente general de Hotel Antofagasta, con 29 años de residencia en Chile y 19 arraigado en la ciudad, destacó el impacto de esta presencia en terreno: «La iniciativa de la Embajada de acercarse a las regiones de Chile es extraordinaria. Tuvimos la maravillosa experiencia de conversar frente a frente con nuestra embajadora y confirmar que los temas que realmente ocupan a la comunidad mexicana hoy son escuchados».
Más allá de los lazos comerciales e institucionales, el encuentro funcionó como un espacio de articulación y orientación comunitaria. Diana Cuautle, estudiante del doctorado en energía solar de la Universidad de Antofagasta, valoró el cruce de información sobre trámites migratorios y la adaptación a la vida en la ciudad. «Estos espacios entregan orientación práctica y tienen un impacto humano significativo, al brindar apoyo emocional y promover la integración de quienes construyen su proyecto de vida lejos de México», detalló.
El sentido de pertenencia cruzó cada una de las intervenciones. Ericka Castellanos, ex académica de la UCN y actual empresaria en el ámbito de la consultoría estratégica, reflejó el sentir de un grupo diverso, compuesto por ciudadanos provenientes de Ciudad de México, Chihuahua, Guanajuato y Veracruz, entre otros Estados: «Asistimos a una convocatoria sin precedentes. Todos fuimos copartícipes de un sentido de comunidad y pertenencia. Quedamos muy motivados por las oportunidades de seguir fortaleciendo los vínculos bilaterales desde este pródigo norte chileno».
La jornada culminó con la definición de una hoja de ruta clara. El plan apunta a consolidar la organización de los mexicanos en la región, optimizar los canales de asistencia consular y promover la cultura.
El próximo paso es multiplicar esta naciente red de apoyo. Con presencia activa en hospitales, negocios, cocinas y aulas, la diáspora mexicana reafirma su compromiso diario de forjar una integración real, prosperidad y hermandad definitiva con el norte de Chile.
La tarea inmediata exige multiplicar esta articulación inédita. Al aportar talento y visión desde los hospitales, la academia y el emprendimiento, la comunidad mexicana asume un rol protagonista en la región. Su esfuerzo constante construye un legado de prosperidad compartida y sella una hermandad permanente con el norte del país.

