Especialistas advierten que la intervención humana y la falta de resguardo están poniendo en riesgo uno de los principales hábitats de reproducción de esta especie en peligro de extinción
El gaviotín chico, ave en peligro de extinción que nidifica en la costa de Mejillones, enfrenta un escenario cada vez más complejo en la región de Antofagasta. Según advierten desde la Fundación Gaviotín Chico, el tránsito de vehículos, la presencia de perros y el avance del desarrollo urbano están afectando directamente sus zonas de reproducción, en un contexto donde la presión humana sobre el borde costero sigue en aumento.
En el norte de Chile, y particularmente en la bahía de Mejillones, se concentra una parte significativa de su población. De acuerdo con la fundación, este territorio reúne condiciones clave para su nidificación debido a la alta disponibilidad de alimento, favorecida por la influencia de la corriente de Humboldt, que permite la presencia de peces pequeños esenciales para su supervivencia.
En conversación con Diario Regionalista, Sylvia Hernández Aquez, directora ejecutiva de la Fundación Gaviotín Chico, explicó que la especie selecciona estos espacios en función de ese factor. “La disponibilidad de peces pequeños define dónde nidifica la especie, ya que tanto los adultos como sus polluelos dependen de ese alimento”, señaló.
Presión humana sobre el borde costero
Sin embargo, estas mismas zonas se han vuelto cada vez más vulnerables. La expansión industrial y urbana, junto con actividades recreativas en el borde costero, ha reducido los espacios disponibles para su reproducción, alterando un hábitat que requiere condiciones específicas para asegurar su ciclo reproductivo.
Entre las amenazas más críticas se encuentra la presencia de perros en zonas de nidificación. En esa línea, Hernández advirtió sobre la falta de tenencia responsable de mascotas. “Los perros que circulan libremente pueden depredar huevos o polluelos, o generar disturbios que obligan a las aves a abandonar sus nidos”, explicó.
A esto se suma un impacto menos visible, pero igual de relevante: la presencia constante de personas. El tránsito por estas áreas puede provocar que las aves se alejen de sus nidos, dejando los huevos expuestos a temperaturas extremas, depredadores o incluso al abandono definitivo.
Desafíos para su conservación
Además de la presión humana, la especie enfrenta amenazas naturales como aves rapaces y zorros, junto a factores en estudio como el cambio climático, que podría alterar la disponibilidad de alimento y modificar sus ciclos reproductivos.
De acuerdo con el Ministerio del Medio Ambiente de Chile (2007), el gaviotín chico se encuentra clasificado en peligro de extinción, debido a la disminución de su población y la presión sostenida sobre sus hábitats.
Uno de los principales desafíos sigue siendo la protección efectiva de sus zonas de nidificación. Actualmente, muchos de estos espacios no cuentan con resguardo oficial, lo que permite la realización de actividades que pueden afectar directamente a la especie.
En ese contexto, desde la fundación destacan la necesidad de avanzar en la implementación del Plan Recoge, instrumento que busca coordinar acciones de conservación a nivel nacional y fortalecer la protección de la especie en las regiones donde habita.

