FILZIC advierte que su edición 2026 podría ser la última por burocracia de fondos regionales

Un complejo escenario financiero e institucional mantiene en vilo el futuro de uno de los hitos culturales más importantes del Norte Grande. Patricio Rojas, director ejecutivo de la Feria Internacional del Libro del Zicosur (Filzic), advirtió que, de no mediar cambios estructurales en el modelo de apoyo público y privado, la versión de este año será la última en realizarse.

A pesar de la incertidumbre, la organización confirmó que la XV versión de Filzic se desarrollará entre el 1 y el 12 de julio en la Explanada del Estadio Regional, espacio donde ya comenzaron las labores de montaje.

Respecto del origen de la inestabilidad actual, el golpe más severo se produjo en 2023 tras el estallido del Caso Convenios, situación que impidió al Gobierno Regional traspasar un aporte comprometido de $130 millones y obligó a la organización a cubrir con recursos propios la deuda contraída con proveedores.

A este complejo escenario se sumó el desfinanciamiento del tradicional Carnaval de los Colores, evento presupuestado entre $30 millones y $35 millones que, pese a contar con $20 millones de fondos propios, quedó sin financiamiento suficiente a solo una semana de su realización tras el incumplimiento de una promesa municipal por $10 millones.

Ante la falta de liquidez y la urgencia de iniciar los trabajos de montaje, el director ejecutivo debió asumir un crédito de consumo personal y familiar por $50 millones para cubrir los anticipos exigidos por los proveedores.

Esta medida de emergencia se adoptó en paralelo a una compleja tramitación de fondos públicos que todavía no se resuelve. Por una parte, el proyecto postulado a la Glosa 5 del Fondo del Libro —que entrega cerca de $120 millones a las principales ferias del país— fue inicialmente rechazado por el Ministerio de las Culturas, lo que obligó a presentar una postulación de última hora a un concurso de emergencia.

Por otra, la corporación cultural espera que la comisión regional resuelva su postulación al FNDR 8% para grandes eventos, línea en la que inicialmente fue declarada inadmisible debido a un error formal.

“Filzic, a esta altura, todavía no tiene garantizado nada. Para nosotros es un tremendo drama y es algo que pone en cuestionamiento la continuidad del proyecto. No podemos depender solo de fondos concursables que se atrasan todos los años por distintas razones”, enfatizó Patricio Rojas.

La organización manifestó su desconcierto ante las recientes resoluciones del Departamento de Fomento Productivo de la Municipalidad de Antofagasta, las cuales establecen el cobro de derechos de ocupación de suelo, consistente en una UTM diaria más una UTM de garantía, exclusivamente a los food trucks que integrarían el patio de comidas.

Según la organización, esta medida vuelve inviable la participación de los locales y contradice el compromiso inicial del alcalde Sacha Razmilic de facilitar gratuitamente la explanada.

Al respecto, Rojas diferenció el carácter de Filzic frente a otros eventos comerciales: “No puede olvidarse que este es un evento eminentemente cultural, donde el cobro hecho a los expositores es mínimo. Esto no es igual que una ramada. En promedio se cobran 350 mil pesos, lo que cubre la electricidad, el aseo, la carpa y la seguridad”, aclaró.

El director ejecutivo reconoció el profundo impacto que la desinformación en redes sociales y la carga administrativa han tenido sobre su salud. Además, descartó categóricamente que la alta convocatoria de la feria se traduzca en ganancias económicas.

“Es un desgaste tremendo, hay complicaciones de salud mental, alto estrés, muy fuerte. Y la gente no entiende eso”, señaló.

Durante el balance realizado tras el aplazamiento de la feria, Rojas expresó un especial reconocimiento a los medios de comunicación que han acompañado el desarrollo del evento a lo largo de los años.

“Quiero agradecer a los medios que siempre confiaron en nosotros, ustedes, por ejemplo”, manifestó, destacando el respaldo permanente de la prensa regional en la difusión de las actividades culturales impulsadas por la organización.

Finalmente, junto con agradecer la voluntad del gobernador Ricardo Díaz y del alcalde de Antofagasta, quienes, según explicó, también se han visto afectados por las trabas burocráticas de sus instituciones, Rojas formuló un llamado urgente a resguardar este patrimonio regional.

“Este año vamos a hacer la Feria del Libro y va a ser una fiesta maravillosa, pero dadas las condiciones que se han dado, la poca voluntad de apoyar de muchos, de no mediar un cambio, si se mantienen las mismas condiciones, esta sería la última Feria del Libro”, concluyó.