Feriantes denuncian malos olores y riesgos sanitarios por diferentes episodios de colapso del alcantarillado en las inmediaciones de la feria. Los problemas ocurren junto a puestos de comida y ropa en uno de los sectores más concurridos de Antofagasta.
En la Feria Pantaleón Cortés, conocida popularmente como “Feria de las Pulgas”, se registró un nuevo colapso en la red de alcantarillado, con rebalses de aguas servidas que anegaron parte del recinto. El incidente ocurrió junto a los puestos de comida y ropa, un área altamente concurrida. Vecinos y comerciantes temen que esta situación sanitaria vuelva a repetirse.
Un episodio similar ocurrió el 17 de agosto de 2025, cuando habitantes alertaron sobre una rotura de matriz en Pantaleón Cortés y Juvenal Morla, la que dejó calles inundadas y afectó el tránsito peatonal y vehicular. Este último evento encendió nuevamente las alarmas ante la falta de mantención y control del sistema de alcantarillado en el sector.
El problema no es aislado. La feria es uno de los puntos de comercio informal más grandes de Antofagasta y ha experimentado un importante crecimiento en los últimos años. La combinación de puestos de comida, aguas servidas y basura acumulada en un lugar tan concurrido aumenta el riesgo sanitario, generando focos permanentes de insalubridad y elevando la probabilidad de propagación de enfermedades entre la población cercana.
La Organización Mundial de la Salud señala que el agua contaminada con heces puede transmitir enfermedades como cólera, diarrea, disentería, hepatitis A, tifus y otras patologías graves.
La comunidad local se mantiene preocupada. Muchos feriantes viven con la incertidumbre de no saber cuándo volverá a fallar el sistema.
“Imagínese, la gente tiene que caminar esquivando estas aguas y eso es peligroso para todos”, manifestó María Vargas, feriante del sector.
“Cada vez que se desbordan las aguas, el olor es insoportable, perdemos ventas y no es digno. Nos da miedo enfermarnos, pero hay que seguir trabajando”, agregó.
Una opinión similar compartió José Riquelme, vendedor de ropa del lugar: “Nos preocupa. Llevamos años pidiendo soluciones y no hay respuesta”.
Ambos coinciden en que la falta de atención a este asunto ha convertido a la feria en un foco de infección.
Este colapso refleja fallas estructurales en las redes sanitarias urbanas. Resoluciones oficiales recientes han declarado zonas de “riesgo sanitario” precisamente por la recurrencia de estos desbordamientos y la amenaza que representan para la salud pública.

