Agrupaciones advierten riesgos sanitarios y ambientales ante el crecimiento de cementerios informales en el sector norte de la ciudad.
Más de cinco kilómetros alcanza actualmente el principal cementerio informal de mascotas ubicado en el sector de La Rinconada, en la ruta B-440 camino a Juan López. Lo que en 2021 ocupaba cerca de un kilómetro, hoy se ha expandido considerablemente, reflejando una problemática que continúa creciendo en Antofagasta ante la falta de espacios regulados para la sepultura de animales domésticos.
En el lugar pueden observarse cruces de madera, restos insepultos, escombros y acumulación de basura, situación que ha generado preocupación entre organizaciones animalistas debido a los posibles riesgos sanitarios y al impacto ambiental que podría provocar este tipo de prácticas.
Dirigentes de agrupaciones locales han advertido sobre la inexistencia de una normativa clara que regule los entierros de mascotas y los peligros asociados a enfermedades que pueden permanecer en el suelo, como el parvovirus.
En conversación con Diario Regionalista, Paulo Vera Muñoz, fundador de Akiles y voluntario de la Fundación Ángeles Guardianes, explicó cómo ha evolucionado esta realidad durante los últimos años.
“El cementerio informal en La Rinconada ya supera los cinco kilómetros de extensión. Hemos observado cómo el problema ha crecido sostenidamente en el tiempo, pese a las reiteradas solicitudes realizadas para avanzar en una solución que resguarde tanto a las familias como al medioambiente”, expresó.
Asimismo, Vera explicó que los crematorios privados existentes en la ciudad no representan una alternativa accesible para gran parte de la comunidad debido a sus altos costos.
“Actualmente existen dos crematorios privados, pero sabemos que muchas veces sus valores hacen poco accesible este tipo de servicios para muchas familias”, comentó.
Por su parte, Verónica Rivera, vocera de Pro Animal GAAT, destacó el impacto emocional que existe detrás de esta problemática.
“La pérdida de una mascota es la pérdida de un integrante de la familia, y no contar con un lugar digno para despedirlos hace el proceso aún más doloroso. Muchas familias necesitan un espacio donde poder recordarlos y visitarlos”, indicó.
Rivera también apuntó a la necesidad de una mayor coordinación institucional para abordar la situación.

