Miles de mujeres en Antofagasta continúan enfrentando violencia intrafamiliar. Ante el alza de casos, instituciones y profesionales llaman a la necesidad de fortalecer un acompañamiento más integral y cercano.
Un reciente procedimiento por violencia intrafamiliar en el sector norte de Antofagasta, que terminó con un fallecido y un carabinero herido, vuelve a confrontar a la región con la crudeza de esta problemática. Con más de 3.500 causas por VIF durante 2025, distintas voces reflexionan sobre la necesidad de un acompañamiento más oportuno y efectivo para las víctimas.
En la Región de Antofagasta continúan registrándose miles de casos anuales de violencia intrafamiliar, en el marco de las más de 3.500 causas por VIF tramitadas durante este año, según datos del Ministerio Público y SERNAMEG.
En conversación con Diario Regionalista, Gabriela Araya Seguel, directora regional del Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género, enfatizó la importancia de fortalecer las respuestas institucionales ante este escenario.
“Más que enfocarnos únicamente en el aumento de las cifras, el desafío está en fortalecer las respuestas institucionales, la prevención y el acceso oportuno a la atención”, expresó.
SERNAMEG ha ampliado su presencia en las tres provincias mediante programas de prevención, atención inicial y especializada. Además, implementó un dispositivo móvil itinerante para llegar a sectores rurales y zonas aisladas de la región.
“Buscamos que las mujeres no enfrenten estos procesos solas ni deban recorrer distintas instituciones”, explicó Araya Seguel. El servicio mantiene articulación con centros de salud, tribunales y municipios, incluyendo un convenio para entregar medicamentos gratuitos a las usuarias.
La importancia de una recuperación integral
Desde el ámbito de la psicología, Jennifer Smith, profesional que acompaña a mujeres en este tipo de situaciones, sostiene que el apoyo debe ir mucho más allá de la denuncia o la atención inmediata.
“En terapia trabajamos para que re-conecten con su soberanía y capacidad de decidir en conciencia. Es fundamental validar su ritmo de transformación”, indicó Smith.
La especialista utiliza un enfoque humanista transpersonal y herramientas corporales para ayudar a las mujeres a recuperar la seguridad y la intuición después de experiencias de violencia.
Smith advierte que la recuperación es un proceso multidimensional:
“Si una mujer no tiene certeza de que su agresor no volverá a agredir a ella y a sus hijos, le será mucho más difícil reconstruir”.
El sostenido aumento de casos de violencia intrafamiliar en Antofagasta vuelve a poner en evidencia las dificultades que enfrenta la región para proteger efectivamente a las mujeres. Mientras las denuncias continúan creciendo, persiste la interrogante sobre si el actual sistema de atención está realmente preparado para enfrentar una problemática que sigue marcando la vida de cientos de antofagastinas y sus familias.

