Entre algoritmos y estándares imposibles: Especialistas advierten impacto de redes sociales en la salud mental de mujeres jóvenes

En el Mes de la Salud Mental, especialistas alertaron del aumento de contenidos ligados a extrema delgadez y validación estética en redes sociales. Datos del Instituto Nacional de la Juventud (INJUV) muestran que el 84% de los diagnósticos por trastornos de conducta alimentaria (TCA) en Chile corresponden a mujeres.

TikTok e Instagram se han convertido en algunos de los principales espacios de consumo digital entre adolescentes y mujeres jóvenes en Chile, escenario donde actualmente circulan tendencias asociadas a rutinas alimentarias restrictivas y estilos de vida aspiracionales. Especialistas alertan que este tipo de contenido puede influir directamente en la autoestima, la percepción corporal y la relación con la alimentación.

En conversación con Diario Regionalista, la psicóloga Thiare Borquez explicó que “las redes sociales han intensificado la presión estética que enfrentan las mujeres jóvenes”, especialmente por la constante exposición a estándares corporales poco realistas. Según el informe Digital 2025 Chile, cerca del 77% de la población utiliza redes sociales activamente, siendo TikTok e Instagram algunas de las plataformas más consumidas entre adolescentes.

El impacto de este fenómeno ha sido abordado por investigaciones recientes. El estudio “A diary study investigating the differential impacts of Instagram content on youths body image”, publicado en 2024, concluyó que la exposición reiterada a imágenes de cuerpos idealizados en Instagram puede afectar negativamente la percepción corporal y satisfacción personal en jóvenes. Borquez evidenció que esta dinámica puede generar comparación constante e inseguridad, mientras tendencias como “thinspo”, “clean girl” o “ballet body” las refuerzan.

La nutricionista Scarlett Acori advirtió que contenidos como “Qué como en un día” pueden afectar la relación con la alimentación al masificar dietas restrictivas en internet. “Muchos jóvenes comienzan a buscar dietas virales o restringir alimentos”, explicó la profesional, agregando que estas prácticas pueden generar ansiedad y una percepción dañina de la comida. Además, sostuvo que “la delgadez extrema se sigue asociando a salud y esto es un error importante”.

La especialista hizo además un llamado de atención a ciertas señales de alerta, como la obsesión con el peso o el conteo de calorías, cambios bruscos en los hábitos alimenticios, periodos de ansiedad al comer o evitar espacios sociales donde haya comida. Acori explicó que muchas de estas conductas comienzan de manera silenciosa, impulsadas por la necesidad de encajar en estándares corporales que circulan en redes.

En Chile, la investigación “El perfil de Ana y Mia: redes sociales y trastornos de conducta alimentaria en jóvenes chilenas”, desarrollada en 2024, refuerza la idea de que determinados contenidos digitales pueden incentivar conductas alimentarias de riesgo y dinámicas de composición corporal entre adolescentes. Frente a este escenario, la especialista en salud mental afirmó que gran parte de las exigencias sociales hacia las mujeres “siguen muy asociadas a la apariencia física”, presión que a su juicio las redes amplifican.

Por Matias Recabarren

Periodista, Lic. en Ciencias de la Comunicación, UCN.