El certamen reunió a 21 equipos del país y destacó el crecimiento de las academias regionales en disciplinas STEM.
Con el objetivo de potenciar las vocaciones científicas y tecnológicas en niños, niñas y jóvenes, se desarrolló en INACAP Antofagasta la segunda fecha de la Liga Robótica Escolar 2026, instancia que reunió a 21 equipos provenientes de distintas ciudades del país.
La competencia contempló las categorías RESCATE y SUMO robótico, donde los estudiantes debieron enfrentar distintos desafíos técnicos utilizando robots diseñados y programados por ellos mismos.
La jornada permitió poner en práctica habilidades vinculadas a innovación, resolución de problemas, trabajo colaborativo y pensamiento lógico, promoviendo además el interés por las áreas STEM.
Uno de los puntos más destacados del encuentro fue el nivel exhibido por las academias de Antofagasta, especialmente en la categoría SUMO, donde equipos locales han logrado posicionarse entre los más competitivos del circuito nacional.
“Antofagasta ha hecho que suba el nivel de SUMO en la liga. Los participantes de Antofagasta, especialmente de Infancia Digital, comenzaron desde el inicio a trabajar en esta categoría y han avanzado muchísimo”, expresó Paola Rocamora, coordinadora de la Liga Robótica 2026.
Iniciativa gratuita y descentralizada
Desde la organización destacaron el carácter inclusivo y descentralizador de la competencia, que contempla 11 fechas en distintas regiones del país y cuya participación es completamente gratuita.
La iniciativa permite que estudiantes puedan competir utilizando diversas tecnologías disponibles en sus establecimientos, como kits LEGO, Raspberry u otras plataformas.
“Queremos democratizar la ciencia y la tecnología, tanto territorialmente como en el acceso. Lo importante es formar equipos y atreverse a participar”, agregó Rocamora.
Formación científica en las escuelas
Desde los establecimientos participantes también valoraron el impacto de este tipo de actividades en la formación de los estudiantes y en el fortalecimiento de las academias científicas escolares.
Sebastián Ocaranza, coach del equipo Wall-E del Colegio San Ignacio de Calama, destacó que “cuando la tecnología está al servicio de los estudiantes, siempre buscamos participar. Estas experiencias permiten que los niños aprendan desde lo que más les gusta: la robótica”.
Además, comentó que la academia que lidera lleva más de 15 años impulsando procesos de innovación tecnológica y participación en competencias nacionales e internacionales, incluyendo representaciones recientes de Chile en Houston, Estados Unidos.
La Liga Robótica Escolar es impulsada junto a NeoEduca, Fundación Mustakis, PRECISION e INACAP, y continuará desarrollándose en distintas regiones hasta diciembre, cuando se dispute la gran final nacional que definirá al equipo que podría representar a Chile en una competencia internacional.

