El cargamento ilegal, compuesto por 1.529 pacas de cigarrillos, era transportado en dos camiones de alto tonelaje y escoltado por una camioneta equipada con radiotransmisores y una antena satelital.
Tres personas —dos ciudadanos bolivianos y un chileno— quedaron en prisión preventiva tras ser formalizados por la internación ilegal al país de 1.529 pacas de cigarrillos, cargamento avaluado en 2.900 millones de pesos que fue descubierto oculto en dos camiones de alto tonelaje en la ruta internacional 27 CH, en la comuna de San Pedro de Atacama.
El procedimiento se inició durante controles preventivos en la ruta, cuando personal policial fiscalizó una camioneta que circulaba como escolta de los camiones. En su interior se detectó que el conductor no portaba licencia y además mantenía radiotransmisores y una antena satelital Starlink, elementos utilizados para mantener comunicación en zonas aisladas.
Tras esa revisión, se verificó que detrás del vehículo circulaban dos camiones de alto tonelaje, en cuyo interior se descubrió el cargamento ilegal de cigarrillos, además de equipos de comunicación similares a los encontrados en la camioneta.
Los productos transportados no contaban con documentación aduanera que acreditara su ingreso al país ni con resolución sanitaria que autorizara su comercialización, por lo que fueron considerados mercancía prohibida.
Millonario negocio del contrabando
Durante la audiencia, el fiscal regional de Antofagasta, Juan Castro Bekios, advirtió que el contrabando de cigarrillos se ha convertido en una actividad ilícita de gran escala en la región, asociada a organizaciones que obtienen ganancias millonarias.
“Esta incautación pudo reportar a sus responsables ganancias por unos 2.900 millones de pesos. La semana pasada tuvimos otra incautación cercana a 1.600 millones, por lo que en dos semanas hemos logrado decomisos por 4.500 millones de pesos”, señaló.
El persecutor también destacó la logística empleada en este tipo de operaciones, que incluye camiones de alto tonelaje, vehículos de escolta y sistemas de comunicación satelital, lo que permite presumir la participación de bandas organizadas que operan en zonas fronterizas.
Los tres imputados fueron formalizados por los delitos de contrabando aduanero y receptación aduanera y quedaron en prisión preventiva, al estimarse que su libertad constituye un peligro para la seguridad de la sociedad.
El Juzgado de Garantía de Calama fijó un plazo de 90 días de investigación para el desarrollo de la causa.

