Una nueva crisis golpea al Hospital Regional de Antofagasta y vuelve a poner en el centro del debate el modelo de concesiones en salud. Tras una fiscalización de la Seremi de Salud que detectó graves incumplimientos en el sistema de climatización, el gobernador regional Ricardo Díaz exigió poner fin al contrato con la empresa concesionaria Salud Siglo XXI, apuntando a una seguidilla de fallas que afectan directamente la atención de pacientes y las condiciones laborales del personal.
La inspección, realizada el jueves pasado luego de denuncias de pacientes y gremios de la salud, constató que en la mayoría de las áreas del hospital las temperaturas y niveles de humedad superan la normativa vigente. Frente a ello, la autoridad sanitaria emitió una resolución que otorga un plazo de 15 días para subsanar las deficiencias detectadas.
Durante una reunión sostenida este lunes entre autoridades regionales y representantes del sector salud —a la que no asistieron ni la concesionaria ni el inspector fiscal de concesiones— el gobernador Ricardo Díaz calificó la situación como grave y cuestionó duramente la ausencia de los responsables del contrato.
“Es inconcebible que la salud de la región de Antofagasta dependa de una concesionaria y es inconcebible que cuando la seremi de salud cita a una reunión no asista la concesionaria y ni siquiera esté el inspector fiscal que es quien tiene que regular que el contrato se cumpla como corresponda. Esto es gravísimo, por tanto exigimos a la ministra de obras públicas que envíe al director nacional de concesiones, acá se tiene que dar explicaciones a la región y se tiene que terminar el contrato con la concesionaria siglo XXI”, afirmó.
Desde la Seremi de Salud, la autoridad subrogante Leonor Castillo confirmó la magnitud de los incumplimientos detectados. “Se constató un incumplimiento de la normativa en temas de temperatura y humedad en la mayoría de las áreas, verificándose áreas críticas con problemas de temperatura que sobrepasan la normativa y que es preocupante […] es por ello que se emitió esta resolución”, señaló, recalcando el riesgo que esto implica para la salud de pacientes y trabajadores.
El impacto de estas fallas fue detallado por el director (s) del Hospital Regional, Antonio Cárdenas, quien advirtió consecuencias directas en la atención clínica. “Esto genera consecuencias, no solamente en la propia salud de los trabajadores y además de los pacientes, sino que se afectan la farmacia […] medicamentos de altísimo costo que si no se mantiene la temperatura adecuada estos medicamentos se pierden”, indicó, agregando que el laboratorio no ha podido procesar exámenes, lo que ha generado retrasos en la atención.
A ello se sumó un corte de energía ocurrido la noche anterior, donde “los generadores se demoraron alrededor de 20 minutos en operar y el hospital quedó completamente sin luz”.
Por su parte, el director del Servicio de Salud de Antofagasta, Francisco Grisolía, sostuvo que este no es un hecho aislado. “Este sería el tercer verano consecutivo que tienen problemas con la climatización del hospital, porque claramente el sistema no da abasto […] las medidas que han tomado son absolutamente insuficientes”, afirmó, enfatizando que el problema estructural recae en la concesionaria y no en el personal del recinto.
La reiteración de fallas críticas, la ausencia de la empresa en instancias clave y la persistencia de problemas sanitarios abren un nuevo cuestionamiento al modelo de concesiones hospitalarias en la región, mientras pacientes y trabajadores siguen enfrentando las consecuencias de un sistema que, a juicio de las autoridades regionales, ya no da garantías mínimas de funcionamiento.

