Diputada electa Marcela Hernando califica como “un mal chiste” postergación de licitación de ruta Caldera–Antofagasta

El Ministerio de Obras Públicas (MOP) informó que dejó sin efecto el actual llamado a licitación del proyecto de concesión de la Ruta 5 en el tramo Caldera–Antofagasta, una decisión que vuelve a postergar una de las obras viales más esperadas del norte del país y que ha generado fuertes cuestionamientos desde la Región de Antofagasta.

Según explicó la Dirección General de Concesiones, la medida responde a “complejidades detectadas durante el proceso licitatorio”, particularmente asociadas a las condiciones de construcción y operación de la futura concesión. El proyecto será reformulado y las bases de licitación revisadas íntegramente, con el objetivo de incorporar nuevos requerimientos.

No obstante, el anuncio fue duramente criticado por la diputada electa Marcela Hernando, quien calificó la decisión como una señal de abandono hacia la región. “Como despedida de la actual administración es un mal chiste que el MOP tire nuevamente por la borda las necesidades de nuestra región, condenándonos a seguir lamentando muertes, inseguridad y pérdida de eficiencia con carreteras del tercer mundo”, afirmó.

Hernando cuestionó además que el Ejecutivo intente compensar la postergación con otros proyectos viales en la macrozona norte. “¡No nos sirven sus premios de consuelo!”, enfatizó, en alusión a la variada cartera de iniciativas en la zona.

La parlamentaria electa también apuntó a la falta de liderazgo regional frente a la decisión ministerial. “¿Dónde están las autoridades regionales y la descentralización? ¿Por qué tanta pasividad cuando se rompen así los compromisos?”, cuestionó, advirtiendo que la postergación del proyecto mantiene a Antofagasta y Atacama expuestas a una infraestructura vial que no responde a los estándares de seguridad y desarrollo que requiere la zona.

La suspensión del proceso licitatorio vuelve a instalar el debate sobre la capacidad del Estado para ejecutar proyectos estratégicos en regiones clave para la economía nacional, especialmente en un eje vial marcado por altos flujos de transporte minero, accidentes graves y una demanda histórica por una ruta moderna y segura.