Guías indígenas de Antofagasta elevan turismo cultural tras certificarse con alto sello de calidad SERNATUR

Durante 110 horas de formación, los guías certificados fortalecieron sus competencias mediante asistencia técnica especializada, evaluación de habilidades, aplicación de normas de calidad turística y capacitación en primeros auxilios, cumpliendo los estándares de las normas chilenas NCh2961 of2006 para Guía General y NCh 3092 Of2007 para Guía Local, lo que les permitió acceder a la distinción sello “Q” de calidad turística.

La interpretación que ofrece un guía turístico puede transformar una visita meramente visual en una experiencia significativa, fortaleciendo la comprensión de los valores culturales y naturales del territorio. El guiado profesional no se limita a la orientación logística, sino que incide directamente en la calidad, autenticidad y sostenibilidad de las experiencias turísticas.

De acuerdo con el Travel Experience Trend Tracker 2023 de GetYourGuide, el 90 % de los viajeros prioriza vivir los destinos como lo hacen las comunidades locales, buscando autenticidad y conexión cultural. En este contexto, 28 guías de pueblos originarios de la Región de Antofagasta dieron un paso decisivo al obtener el Sello “Q”, consolidando un nuevo estándar para el turismo cultural e indígena del norte de Chile.

Se trata de hombres y mujeres pertenecientes a los pueblos lickanantay, chango, quechua, aymara, mapuche y diaguita, quienes culminaron un exigente proceso de formación orientado a fortalecer su rol como anfitriones expertos, custodios del patrimonio y actores clave del turismo territorial. Desde la cordillera andina hasta el borde costero del Pacífico, estos guías interpretan paisajes donde naturaleza y cultura son inseparables.

El proceso constituye un hito a nivel nacional, ya que por primera vez guías del pueblo chango y del pueblo quechua acceden a una certificación oficial de calidad turística. Este reconocimiento valida saberes históricamente transmitidos de forma oral y comunitaria, proyectándolos hacia un turismo más justo, profesional y con identidad.

En el caso del pueblo chango, presente en localidades como Tocopilla, Mejillones y Taltal, la certificación adquiere un valor simbólico y estratégico. Su relación ancestral con el mar, la navegación, la recolección y la lectura del paisaje costero se transforma hoy en un relato turístico legítimo, capaz de enriquecer la experiencia del visitante y, al mismo tiempo, fortalecer la memoria viva de una cultura que durante décadas fue invisibilizada.

Una situación similar se observa en el pueblo quechua del Alto El Loa y Ollagüe, donde el conocimiento del altiplano, los ciclos naturales, la trashumancia y los paisajes culturales encuentra en el guiado turístico una vía concreta de desarrollo local y reconocimiento cultural.

Jannette Troncoso, perteneciente al pueblo quechua, señaló que “es una experiencia maravillosa, anhelada por muchos años. Desde 2018 hemos trabajado en darle un enfoque de turismo sustentable que permita cuidar nuestro patrimonio ancestral”, destacando actividades como caminatas y ascensos a volcanes realizados de forma colaborativa en la comuna de Ollagüe.

Por su parte, Johnatan Castillo, del pueblo chango de Taltal, expresó que “gracias a este Sello Q, que nos ganamos con mucho esfuerzo, podemos rescatar nuestra cultura mediante el turismo”.

Más allá de la certificación, el proceso refuerza una idea central: el guía no es un acompañante, sino un intérprete del territorio. Su trabajo permite comprender no solo los paisajes naturales —desierto, cordillera y mar— sino también los paisajes culturales presentes en localidades como San Pedro de Atacama, Peine, Toconao, Alto El Loa, Ollagüe, Tocopilla, Mejillones y Taltal.

Este avance consolida una visión de turismo cultural donde las comunidades dejan de ser paisaje y se reconocen como protagonistas, aportando experiencias auténticas, responsables y profundamente conectadas con el territorio y su historia viva.

Por Leonardo Silva Martínez

Director de Diario Regionalista desde hace tres años, liderando uno de los principales medios digitales de la región de Antofagasta.