El parlamentario cuestionó la aprobación de la invariabilidad tributaria y acusó que la discusión de la reforma económica se realizó sin considerar adecuadamente la visión de las regiones. Además, advirtió que la medida podría afectar la recaudación fiscal futura y no contempla beneficios proporcionales para los territorios donde se desarrollan los proyectos de inversión.
El senador por la Región de Antofagasta, Esteban Velásquez, manifestó sus reparos tras la aprobación en el Senado de la norma de invariabilidad tributaria, incluida en la denominada mega reforma económica. A su juicio, la iniciativa entrega certezas a los inversionistas, pero deja abiertas interrogantes respecto de sus efectos fiscales y de los beneficios concretos que recibirán los territorios donde se desarrollan los proyectos.
El legislador señaló que el debate no debería centrarse únicamente en el eventual aumento de la inversión, sino también en las consecuencias que podría tener para las finanzas públicas una menor recaudación fiscal durante las próximas décadas.
“Los beneficios esperados son inciertos, mientras que la disminución inicial de los ingresos fiscales constituye un efecto relativamente inmediato y previsible”, afirmó.
Velásquez planteó además que la iniciativa proyecta que el crecimiento económico compensará automáticamente las rebajas tributarias, una hipótesis que, a su juicio, depende de múltiples factores externos y no ofrece garantías suficientes respecto de los resultados esperados.
Críticas por falta de enfoque territorial
El senador también cuestionó que la reforma esté orientada principalmente a facilitar las condiciones para la inversión, sin incorporar herramientas equivalentes para fortalecer a las comunidades y regiones donde se ejecutan los proyectos.
Según indicó, gran parte de las medidas propuestas apuntan a reducir costos, plazos e incertidumbre para las empresas, mientras que aspectos como la participación de las comunidades, las capacidades regionales o las compensaciones territoriales quedan en un segundo plano.
“La reforma aparece estar construida principalmente desde la lógica del inversionista y no desde la realidad de las regiones que son verdaderamente las receptoras de los proyectos”, sostuvo.
En ese contexto, advirtió que esta situación cobra especial relevancia en zonas como Antofagasta, donde se concentra una parte importante de la actividad minera, energética y logística del país.
Impactos para las regiones
Velásquez agregó que, mientras la iniciativa flexibiliza algunos mecanismos de evaluación y control ambiental, no incorpora medidas que permitan a los territorios acceder a una mayor parte de los beneficios económicos generados por dichas actividades.
Asimismo, señaló que las regiones continúan asumiendo costos asociados al desarrollo productivo, como presiones sobre recursos hídricos, infraestructura y medio ambiente, sin que existan mecanismos equivalentes de compensación.
“Se produce una asimetría evidente: se reducen exigencias para proteger los territorios, pero no se establecen medidas equivalentes que mejoren las condiciones de desarrollo de las regiones que asumimos los costos ambientales, sociales e hídricos asociados al crecimiento económico”, concluyó el parlamentario.
Las declaraciones del senador se producen tras la aprobación de la norma en el Senado, en medio del debate sobre los alcances que tendrá la reforma para la inversión, la recaudación fiscal y el desarrollo regional del país.

