Aunque la Región mantiene una de las mayores tasas de ocupación del país, el último informe de Termómetro Laboral evidenció una disminución del empleo minero y un retroceso del trabajo formal durante el último año.
El empleo en la minería disminuyó 12,1% durante el último año en la Región de Antofagasta, mientras la actividad económica del sector cayó 8,7%, de acuerdo con la última edición del Termómetro Laboral, correspondiente al trimestre marzo-mayo de 2026.
El informe también registró una reducción de 6.200 empleos formales en doce meses, concentrada principalmente en la actividad minera. En contraste, el trabajo informal incorporó cerca de 15 mil personas durante el mismo periodo.
Manuel Pérez, director del Observatorio Laboral de la Región de Antofagasta y académico de la Universidad Católica del Norte, sostuvo que los antecedentes muestran una desaceleración en la creación de puestos de trabajo y un deterioro de su calidad.
“La evolución reciente del mercado laboral regional evidencia un proceso de desaceleración en la creación de empleo, con aproximadamente 2.600 puestos de trabajo menos generados durante el último año, acompañado de un deterioro en los principales indicadores de calidad del empleo”, explicó.
Pese al menor dinamismo de la minería, el número de personas ocupadas en la región aumentó 2,5% respecto del mismo trimestre de 2025 y alcanzó cerca de 360 mil trabajadores.
Con estos resultados, Antofagasta registró una tasa de ocupación de 61,6%, la tercera más alta del país. Además, presentó un desempleo de 7,3% y la menor tasa de informalidad laboral de Chile, con 22,1%, cifra inferior al promedio nacional.
El crecimiento estuvo sostenido principalmente por los servicios. El sector enseñanza aumentó su empleo en 13,7% e incorporó a más de 3.500 trabajadores, mientras el conjunto de actividades de servicios creció 5,3%.
Alerta por la calidad del empleo
El estudio también advirtió un aumento de 16,2% en el número de personas ocupadas que buscan otro trabajo y un alza de 52,1% entre quienes se desempeñan involuntariamente en jornadas parciales.
Para Pérez, estos indicadores muestran que una proporción creciente de trabajadores está buscando nuevas oportunidades o mejores condiciones laborales.
“En conjunto, esta evolución de deterioro en la dinámica de la calidad del empleo podría constituir una señal temprana de un eventual incremento del desempleo asociado a la destrucción de puestos de trabajo, fenómeno que, hasta el momento, no se ha manifestado de manera significativa en el mercado laboral regional desde el periodo de la pandemia”, advirtió.
El empleo conmutante —correspondiente a personas que trabajan en Antofagasta, pero residen en otras regiones— aumentó en 3.527 trabajadores durante los últimos doce meses, equivalente a un crecimiento de 3,7%.
La seremi del Trabajo y Previsión Social, Paola Solari, afirmó que el Gobierno busca mejorar la calidad de los empleos y aumentar la participación femenina en el mercado laboral regional.
“Nuestra prioridad como Gobierno es mejorar la calidad de los empleos y aumentar la participación femenina en el mercado laboral de la región. En este sentido, es clave articular el trabajo con el mundo público-privado a través de la instalación de la Mesa de Empleabilidad Interministerial que lideramos como Ministerio del Trabajo para avanzar en acciones concretas que mejoren las oportunidades de empleo y contratación de los habitantes de la Región de Antofagasta”, sostuvo.
Los resultados reflejan un mercado laboral que mantiene indicadores favorables en ocupación, desempleo e informalidad, pero enfrenta señales de alerta asociadas a la caída del empleo minero, el retroceso del trabajo formal y el aumento de personas que buscan mejores condiciones laborales.

