La cinematográfica fuga a Países Bajos de la exalcaldesa de Antofagasta, Karen Rojo Venegas, llega definitivamente a su fin. Tras más de cuatro años eludiendo a la justicia chilena en el extranjero, la otrora jefa comunal regresará al país escoltada por funcionarios policiales este miércoles 15 de julio, dando cumplimiento a su proceso de extradición, según antecedentes revelados por el portal BioBioChile.
De acuerdo a los itinerarios conocidos por dicho medio, el arribo de Rojo está programado para cerca de las 07:20 horas en el Aeropuerto Arturo Merino Benítez de Santiago, en un vuelo comercial que contempla una escala previa en Madrid, España. Su aterrizaje abrirá de inmediato una compleja etapa jurídica: determinar qué tribunal tomará el control del caso y resolver en qué recinto penal ingresará para dar cumplimiento a su condena de 5 años y un día de presidio por fraude al fisco.
La planificación del traslado, detallada por BioBioChile, prevé que una vez que Rojo pise la losa del aeropuerto de Pudahuel sea puesta a disposición del Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago dentro de un plazo de 24 horas para realizar el correspondiente control de detención.
Es en esta instancia donde la defensa de la exalcaldesa, liderada por el abogado Fidel Castro Allendes, espera hacer valer los escritos presentados en las últimas horas ante la Corte de Apelaciones de Antofagasta, la PDI e Interpol. La estrategia de la representación judicial apunta a que se respete de manera estricta la orden de detención nacional vigente desde el 24 de marzo de 2022.
Dicho escrito judicial mandata expresamente que, una vez concretada la captura de la exalcaldesa, esta sea conducida al recinto penitenciario más cercano al lugar de su detención. Bajo esa premisa, la defensa exige que sea derivada directamente al Centro de Cumplimiento Penitenciario Femenino de San Joaquín, en la Región Metropolitana, descartando un eventual traslado a la zona norte.
El otro gran flanco de batalla que se abrirá apenas comience el proceso de reclusión en Chile gira en torno a la liquidación de la condena. La defensa de la exalcaldesa sostiene que el Estado de Chile debe cumplir con los compromisos internacionales adquiridos con Países Bajos durante el proceso de extradición.
Si la justicia accede a abonar el tiempo completo que Karen Rojo permaneció privada de libertad en el penal de Rotterdam -período que roza los cuatro años-, la exautoridad antofagastina regresaría a Chile habiendo extinguido gran parte de la pena impuesta por el «Caso Main», por lo que podría optar a beneficios que le permitirían completar la condena fuera de la cárcel.

