“Chuquicamata, Memoria de Colores” revive la historia del emblemático campamento minero en la antesala de su día nacional

Este pasado martes 06 de mayo, se presentó con éxito el documental “Chuquicamata, Memoria de Colores”, una pieza audiovisual que revivió la vida y memoria en el campamento minero, en vísperas del Día Nacional del Chuquicamatino y Chuquicamatina.

La obra del cineasta Diego González “busca retratar y rescatar, a través de los relatos de la habitabilidad, aquella historia que tal vez no conocemos del company town de Chuquicamata”, según lo declarado por la Agrupación de Hijos y Amigos de Chuquicamata, organización que busca resaltar el valor histórico del campamento y evitar el deterioro de sus bienes y edificios patrimoniales.

El día 18 de mayo fue declarado Día Nacional del Chuquicamatino en conmemoración del cierre definitivo del Company Town de Chuquicamata en el año 2007, campamento minero cuya construcción comenzó en 1917 junto a la puesta en marcha de la mina de cobre a cielo abierto más grande del mundo.

En el marco de la celebración del 111° aniversario del Campamento Minero, también se realizarán visitas guiadas y una apertura especial del campamento los días 15, 16 y 17 de mayo, dirigida a familias de ex chuquicamatinos y al público en general.

Importancia de la memoria histórica del campamento

A lo largo del siglo XX, la producción minera de Chuquicamata fue el principal motor económico del país, consolidando la minería a gran escala y siendo clave en la nacionalización del cobre en 1971.

Más de 30.000 personas fueron trasladadas del campamento, deshabitado definitivamente cerca de 2007, con cierres progresivos hasta 2015 debido a la expansión del rajo abierto de la mina y la contaminación.

La propuesta de este proyecto audiovisual muestra las vivencias de las comunidades y sus territorialidades, en un registro que documenta a quienes habitaron el campamento.

“El documental me pareció bastante bueno, me hizo recordar muchas cosas, los clubes, las celebraciones y también me generó mucha tristeza cuando se muestra cómo tapan el hospital por el tema del traslado del material estéril. Fue fuerte, porque yo ahí nací, estuve hospitalizado, tengo muchos recuerdos bonitos y malos; era un hospital muy lindo”. expresó Fidel Olivares, oriundo de Chuquicamata

Asimismo, declaró que:

“Chuquicamata no es solamente de la gente que tuvimos relación con Chuquicamata en nuestra historia; representa muchos logros que ha tenido el país. Ha entregado mucho al país, y lo sigue entregando, y es un recuerdo que se tiene que mantener en la historia porque fue muy importante en el desarrollo de muchas personas y del país”.

El documental se suma así a los esfuerzos por preservar la memoria y el patrimonio de Chuquicamata, reafirmando que su historia sigue viva en quienes lo habitaron y en las nuevas generaciones que buscan mantener su legado.

Por Matias Recabarren

Periodista, Lic. en Ciencias de la Comunicación, UCN.