La región cumple dos semanas sin autoridades clave en el gabinete, justo cuando se activará el mayor incremento en el precio de los combustibles de las últimas décadas: $370 para la bencina y $580 para el diésel.
Mientras las filas en los servicentros de la ciudad se incrementan, la Región de Antofagasta se prepara para recibir el impacto del fin del subsidio MEPCO en un escenario de preocupante vacío institucional. A menos de 24 horas de que se concrete el histórico «bencinazo» anunciado por el Gobierno de José Antonio Kast, las carteras regionales de Energía y Transportes, además de la totalidad del gabinete, continúan acéfalas, dejando a la zona sin interlocutores para abordar la crisis que se avecina este jueves.
El anuncio realizado por el Ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, ha generado una conmoción transversal al confirmar que el traspaso de los costos internacionales del petróleo se aplicará sin amortiguación estatal, aumentando $370 pesos por litro la bencina y $580 el diésel.
Este ajuste, motivado por la inestabilidad en Medio Oriente y cambios en la aplicación del mecanismo estabilizador, golpeará con especial fuerza al transporte de carga y pasajeros de la zona norte, sin que existan autoridades locales designadas para coordinar posibles medidas de mitigación o fiscalización ante el descontento social.
La falta de nombramientos en las Seremis locales —que ya suma dos semanas— coincide con una escalada de tensión ciudadana. Durante este martes 24 de marzo, el llamado a «cacerolazo nacional» de la Coordinadora 8M encontró eco en diversas organizaciones sociales que protestaron contra lo que califican como una «bofetada a la clase media».
En el ámbito legislativo, el senador Esteban Velásquez y los diputados Jaime Araya, Marcela Hernando, Sebastián Videla y Fabián Ossandón han manifestado su rotundo rechazo a la medida gubernamental, cuestionando la «insensibilidad» de aplicar un alza de esta magnitud en la «billetera de Chile», mientras el Ejecutivo local permanece incompleto.
Expertos ya advierten que este incremento se trasladará rápidamente al costo de la vida, encareciendo la canasta básica e impactando en el IPC y la UF. Para Antofagasta, el vacío de autoridad en Transportes y Energía proyecta un panorama de alta incertidumbre para el cierre del mes de marzo.

