Una intensa semana de retiro de proyectos y decretos, además del recorte de presupuestos del Estado, ha protagonizado la nueva administración de gobierno del presidente Kast, encendiendo las alertas en distintos gremios y organizaciones sociales.
Es el caso de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), entidad que arremetió contra las autoridades, tras las primeras señales en materia laboral, especialmente luego de la decisión del Ejecutivo de retirar del Congreso el proyecto de negociación colectiva multinivel -conocida como negociación ramal-, impulsado por la administración de Gabriel Boric y valorado por el mundo sindical.
«Aquí se está usando como chivo expiatorio la reconstrucción en el sur para avanzar en una agenda legislativa que solo beneficia a los grandes empresarios y que golpea a las familias trabajadoras en Chile», comentó Eric Campos, secretario general de la CUT.
¿Eliminación de feriados irrenunciables?
A lo anterior se suman las declaraciones de la presidenta de la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC), Susana Jiménez, quien abogó, a nombre del gran empresariado, por la eliminación de los feriados irrenunciables.
“Lo cierto que los feriados irrenunciables generan una merma muy importante, no solo para la actividad del comercio, también para sus colaboradores”, afirmó.
La representante gremial pidió que “se elimine la irrenunciabilidad de esos feriados, de aquellos que existen y que no se sumen otros nuevos”.
En contraste, el arzobispo de Santiago, Fernando Chomali, pidió a las grandes cadenas de retail no abrir el Viernes Santo, alegando que son los más pobres quienes trabajan ese día.
Tras ser consultado por el tema, el presidente kast aseguró que «vamos a ir acogiendo las opiniones, estudiando las distintas posibilidades».
Revisión de ley de 40 horas
Otra controversia dice relación con las “correcciones administrativas” que pretende realizar el gobierno a la ley de 40 horas, uno de los proyectos más emblemáticos de la administración Boric y que podría verse afectado en su implementación.
Uno de los dictámenes de la Dirección del Trabajo que podría ser modificado por el Ejecutivo dice relación con el establecimiento de fórmulas más específicas para distribuir las horas, en caso de que no haya acuerdo entre empleador y trabajadores.
Sobre este punto, la senadora Carol Cariola advirtió que el Gobierno busca vaciar de contenido la norma aprobada, lo que se traducirá en un portazo a la calidad de vida de cientos de familias que han logrado tener más tiempo para compartir con sus familias gracias a la implementación de las 40 horas.
En tanto, desde la CUT, el secretario general, Eric Campos, expresó su preocupación ante eventuales cambios en la aplicación de la ley, adelantando que cualquier modificación podría implicar un retroceso en materia de derechos laborales.

