REPRESENTANTES DE ORGANIZACIONES SOCIALES Y PARTIDOS POLÍTICOS SEÑALAN QUE LA PARTICIPACIÓN DE LA CIUDADANÍA ES IMPORTANTE PARA CONTAR CON UNA BUENA PLANIFICACIÓN.

Tras el anuncio de la colaboración entre organizaciones vecinales, políticos de oposición y distintos representantes de la ciudadanía de cara a la nueva Estrategia de Desarrollo Regional, varios representantes identificaron los principales problemas y expectativas respecto al plan que sustituirá al actual programa, vigente desde el año 2009, el cual culminará a partir del próximo año en la región de Antofagasta.

Principales necesidades de la región

De manera transversal, representantes políticos y vecinales ya identificaron los temas que se discutirán a medida que se construya el nuevo plan de desarrollo para la zona, tomando en cuenta materias de derechos humanos, economía, medio ambiente y calidad de vida para la construcción de propuestas más completas.

Los temas por tratar serán derechos de agua, participación, seguridad, vivienda y salud digna, además de planificación urbana, inversión minera, zonas de sacrificio, y medio ambiente, entre otros.

El Consejero Regional e integrante del equipo de trabajo, Ricardo Díaz, aseguró que la actual estrategia precisa ser renovada, y que a lo largo del tiempo ha respondido a una perspectiva economicista en base a los recursos que la región ostenta.

«En nuestra visión, la estrategia regional suele responder a un enfoque sobre los recursos que la región tiene y desde ahí poder trabajar. Nosotros creemos que lo que hay que hacer es tener un proyecto regional e ir pensando hacia dónde proyectarla y dirigirla de la mano de varios derechos», sostuvo el Core.

Participación ciudadana

Para Hortensia Avendaño, Consejera Nacional del Partido Progresista, el plan es el principal instrumento de planificación regional, por lo que definir los ejes orientadores para la inversión del Fondo Nacional de Desarrollo Social (FNDR) es primordial, considerando que a partir del 2020, solo en la región de Antofagasta el monto FNDR fluctuaría entre los 80 y 90 mil millones de pesos. Es por eso que la participación ciudadana es importante, según indica.

«El fin de esta estrategia es que sea participativa e incorpore las distintas visiones de la ciudadanía organizada, ya que este plan debe salir de las bases sociales, y que este instrumento no sea creado tecnocráticamente por el empresariado. Nuestra idea es que esta propuesto sea llevada a la sociedad para construir una estrategia realmente participativa, analizando la región que somos, que vivimos, que percibimos y que queremos, una región planificada y con derechos», agregó.

Temores y futuro despliegue

Por su parte, Pablo Rojas, miembro de la ONG Fractal, admite que existe temor a que estos dineros no sean administrados de manera óptima por parte del oficialismo, siendo que esta será una de las tareas que asumirá el futuro o futura gobernador/a regional.

«Tememos que, siendo este el principal instrumento de inversión que tendrá el nuevo gobernador o gobernadora regional junto con el consejo regional, los énfasis que se le den no se hagan cargo de las principales necesidades que tienen las personas que habitamos actualmente en la región», manifestó.

Además, Rojas cree que el proceso de actualización de la estrategia regional puede ser de diversas formas. Entre ellas utilizando diversas maneras de participación ciudadana, ya sean amplias o estrechas, esperando una gran participación en la zona.

«Decidimos reunirnos para elaborar una estrategia de desarrollo alternativa, construyendo un sueño en común con los vecinos y ahí estamos elaborando propuesta y definiendo un tipo de despliegue que nos permita ir y conversar sobre esto en los espacios vecinales, en la calle, etcétera», concluyó.

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