El informe LAIN 2025 reveló que el 46% de los intentos de suicidio registrados en la región afecta a adolescentes y adultos jóvenes. Especialistas advierten que el fenómeno refleja problemas sociales, familiares y educativos que continúan profundizándose.
Las cifras de salud mental siguen encendiendo alertas en la Región de Antofagasta. De acuerdo con el informe de Lesiones Autoinfligidas Intencionalmente (LAIN) 2025 de la Seremi de Salud, el 46% de los intentos de suicidio registrados corresponde a personas entre los 15 y 24 años, convirtiéndose en el grupo etario más afectado.
El documento contabiliza 289 casos en ese segmento. Más atrás aparecen las personas entre 30 y 39 años, con un 20,6% de los registros, mientras que un 9% corresponde a niños y niñas entre 10 y 14 años.
Para la diputada por la Región de Antofagasta, Marcela Hernando, los datos reflejan una problemática que trasciende el ámbito sanitario y que evidencia dificultades de integración social para las nuevas generaciones.
“Esto habla también de una sociedad que ha ido poniendo cada vez más barreras a la integración, a la incorporación de los jóvenes, de los niños(…) esto está hablando de una sociedad que está enferma”, señaló.
La parlamentaria también cuestionó la escasa prioridad que históricamente ha tenido la salud mental dentro de las políticas públicas.
“La inversión que hace el Ministerio de Salud y el Estado, ahora durante este gobierno y los anteriores, es mínima en salud mental”, afirmó.
Desde una perspectiva clínica y comunitaria, el psicólogo y presidente de Popularmente, Malcom Rivera, en conversación con Diario Regionalista advirtió que los intentos de suicidio no pueden entenderse únicamente como un problema individual.
“No podemos seguir preguntándonos únicamente ‘¿qué le pasa a este joven?’. También debemos preguntarnos ‘¿qué está pasando alrededor de este joven?’”, sostuvo.
El profesional explicó que factores como el abandono emocional, la violencia, el maltrato, la exclusión social, la precariedad económica y la falta de redes de apoyo pueden influir directamente en el deterioro de la salud mental.
“La salud mental no se construye solamente dentro de las personas; también se construye o se deteriora en la forma en que vivimos juntos”, concluyó.
¿Dónde pedir ayuda?
Las personas que estén atravesando una crisis de salud mental, pensamientos suicidas o necesiten orientación pueden comunicarse gratuitamente a la línea *4141, servicio de atención del Ministerio de Salud, disponible desde teléfonos móviles, con atención confidencial y especializada. También es posible acudir a los centros de salud de la red pública o solicitar apoyo a familiares, amigos o personas de confianza.

