Analizarán mariscos en Tocopilla tras arrastre de material desde depósitos de cenizas de termoeléctricas

La diputada Marcela Hernando informó que la autoridad sanitaria realizará análisis biológicos a recursos marinos del sector afectado. El gobernador Ricardo Díaz ofició a organismos ambientales y policiales, mientras Tocopilla Digna pidió acelerar los estudios.

La autoridad sanitaria realizará análisis biológicos a mariscos del sector de Caleta Vieja, en Tocopilla, luego del arrastre de material desde antiguos depósitos de cenizas asociados a la actividad termoeléctrica durante el frente de mal tiempo que afectó a la comuna.

Los estudios deberán establecer si existe algún grado de afectación sobre los recursos extraídos desde la zona.

Hernando confirma análisis y gobernador oficia por eventual afectación

En conversación con Diario Regionalista, la diputada por la Región de Antofagasta Marcela Hernando informó que la realización de análisis biológicos le fue confirmada durante una reunión con la autoridad sanitaria.

“Lo que tenemos hoy es un pasivo medioambiental. Esta semana me reuní con la autoridad sanitaria, quien me confirmó que nuevamente se realizarán análisis biológicos en los mariscos de la zona afectada. Necesitamos estos resultados a la brevedad para dar tranquilidad a nuestros pescadores y a las familias de Tocopilla”, sostuvo.

La preocupación llegó también al Gobierno Regional. Ricardo Díaz ofició a la Superintendencia del Medio Ambiente, la Seremi del Medio Ambiente y la BIDEMA de la PDI para solicitar antecedentes sobre lo ocurrido y determinar eventuales responsabilidades.

La inquietud por los mariscos

En Caleta Vieja, una de las interrogantes es qué ocurrió con los recursos que continúan siendo extraídos desde el borde costero. Francisco Salamanca, representante de la Agrupación Tocopilla Digna, sostuvo a Diario Regionalista que todavía no existen resultados que permitan despejar esa duda.

“No sabemos en estos momentos si los mariscos que están siendo recolectados tendrán algún grado o nivel de contaminación. Nos faltan recursos para poder hacer esos análisis; eso es lo que más necesitamos para poder corroborar el impacto de todo esto”, afirmó.

Salamanca recordó además lo ocurrido en 2015.

“No es primera vez que sucede algo como esto. En 2015 también hubo una grave afectación y lamentablemente vuelve a repetirse”, agregó.

Cuatro décadas de generación a carbón

La discusión ocurre en una comuna cuya relación con la generación a carbón se extendió por más de 40 años. Según el Ministerio de Energía, las unidades 12, 13, 14 y 15 de la Central Tocopilla entraron en servicio entre 1983 y 1990. Nueva Tocopilla sumó otras dos unidades en 1995 y 1997. Las últimas unidades a carbón de la comuna dejaron de operar en abril de 2024.

Parte de esa historia permanece en tierra. La Resolución de Calificación Ambiental N.º 427 de 2014 reguló la habilitación del Depósito Barriles y el cierre de Punta Paraguas. Asociados a ese proyecto, los registros de la Superintendencia del Medio Ambiente consignan monitoreos de níquel, vanadio y arsénico en el perímetro del vertedero de la Central Tocopilla.

Que esos metales hayan sido sometidos a seguimiento ambiental no significa que estén presentes en el material movilizado durante el reciente episodio. Esa es una de las interrogantes que deberán resolver los análisis en curso.

Metales y efectos sanitarios

El informe Contaminación y Salud, elaborado en 2024 por el Colegio Médico Regional Antofagasta y su Departamento de Medio Ambiente, aborda los efectos sanitarios asociados a distintos metales. Entre aquellos que también aparecen en los registros de seguimiento de Tocopilla, vincula la exposición al arsénico con un mayor riesgo de cáncer de vejiga, pulmón, riñón e hígado, mientras determinadas formas de níquel están clasificadas como carcinógenas.

El documento dedica además un apartado a las termoeléctricas de Tocopilla y Mejillones y plantea que el cierre de las centrales a carbón debe asegurar territorios sin contaminación residual y mantener seguimiento sanitario de las comunidades expuestas históricamente a contaminantes derivados de esos procesos industriales.

A ello se suma como antecedente el Plan de Descontaminación Atmosférica de Tocopilla de 2010, que estableció que Electroandina —actual ENGIE Energía Chile— y Norgener —hoy AES Andes— concentraban en conjunto el 95,2% de las emisiones de MP10 consideradas en el inventario utilizado para elaborar ese instrumento.

Por Matías Giovanni Recabarren Bacigalupo

Periodista egresado | Lic. en Ciencias de la Comunicación Universidad Católica del Norte