El espacio costero, reinaugurado el pasado 15 de mayo como parte de un proyecto de recuperación urbana, registró presencia de vendedores ambulantes y acumulación de residuos a pocos días de su apertura. El caso ocurre en medio de un retroceso de Antofagasta en calidad de vida urbana y de una informalidad laboral que, según el INE, alcanzó un 26,5% a nivel nacional durante el trimestre enero-marzo de 2026.
El uso del espacio público en el Parque Las Almejas volvió al centro de la discusión luego de las fiscalizaciones realizadas durante la tarde del domingo 17 de mayo. La situación expuso las tensiones entre recuperación urbana, comercio ambulante, limpieza del borde costero y las dificultades que enfrentan trabajadores informales para acceder a permisos municipales.
El espacio había sido reinaugurado el 15 de mayo como parte de un proyecto de recuperación urbana. Sin embargo, la presencia de vendedores ambulantes y acumulación de basura abrió cuestionamientos sobre las condiciones de mantención del parque y las alternativas reales de formalización para quienes desarrollan actividades económicas en la vía pública.
En conversación con Diario Regionalista, Hiara Contador, trabajadora informal y excomerciante ambulante, relató que antes de dedicarse al comercio callejero se desempeñaba como asistente de párvulos. Según explicó, debió dejar ese trabajo tras un accidente familiar que la obligó a compatibilizar labores de cuidado, tratamientos médicos y generación de ingresos.
“Lo único que a mí me hizo salir de las deudas fue trabajar en la calle”, afirmó la extrabajadora del sector educativo.
Su testimonio se enmarca en un escenario laboral marcado por la informalidad y las brechas de género. Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la informalidad laboral alcanzó un 26,5% en Chile durante el trimestre enero-marzo de 2026. En tanto, Fundación SOL advierte que, entre mujeres jóvenes ocupadas, el empleo informal llega al 36,6% y que un 43,2% trabaja en jornadas parciales, situación asociada a la necesidad de compatibilizar ingresos, estudios y labores domésticas o de cuidado.
Sobre las opciones de regularización, Contador aseguró que intentó acceder a permisos municipales durante al menos cinco años, sin resultados. Uno de los principales obstáculos, según relató, fue el Registro Social de Hogares (RSH).
De acuerdo con los requisitos publicados por el Programa de Fomento Productivo de la Municipalidad de Antofagasta, los permisos para comercio en Bienes Nacionales de Uso Público (BNUP) consideran solo a personas pertenecientes a los tramos 1 y 2 del RSH, equivalentes hasta el 50% de mayor vulnerabilidad socioeconómica. Además, se exige documentación como cotizaciones previsionales, inscripción en la Oficina Municipal de Información Laboral (OMIL) y certificados asociados a cada caso.
Ante ese escenario, la ciudadana sostuvo que “la gran mayoría de la gente está trabajando como ambulante porque no logra tener permisos”.
El debate por el uso del espacio público en Parque Las Almejas ocurre también en un contexto más amplio de retroceso relativo en calidad de vida urbana en la comuna. Según el Índice de Calidad de Vida Urbana 2025, Antofagasta bajó de nivel medio alto a medio bajo en la comparación 2015-2025, con retrocesos en conectividad y movilidad, vivienda y entorno, además de salud y medioambiente. Aunque la dimensión de condiciones laborales se mantuvo sin variación en esa medición, el INE informó que la tasa de ocupación informal en la Región de Antofagasta alcanzó un 20,5% durante el trimestre enero-marzo de 2026, equivalente a cerca de 72.900 personas ocupadas informales.
Conforme a la información publicada por la Dirección de Desarrollo Comunitario (DIDECO), la Municipalidad de Antofagasta desarrolla distintos programas sociales y de acompañamiento que benefician a vecinos de la comuna, entre ellos intervenciones familiares dirigidas a más de 350 hogares vulnerables.
No obstante, el caso expone una brecha entre las políticas de apoyo existentes y las dificultades que persisten para transitar hacia la formalidad. Requisitos socioeconómicos, tiempos de espera, documentación exigida y falta de estabilidad económica aparecen como factores que complejizan el acceso a permisos para quienes dependen del comercio ambulante como fuente de ingresos.
Diario Regionalista contactó a la Municipalidad de Antofagasta y a DIDECO para consultar por las fiscalizaciones realizadas en el sector, los requisitos de formalización y las medidas frente al comercio ambulante en Parque Las Almejas. Hasta el cierre de esta edición, no se recibió respuesta.

