El silencio de la UCN y Bienes Nacionales tras cancelación del observatorio chino en Antofagasta

Pese a la relevancia científica, política y territorial del proyecto astronómico chino que fue definitivamente cancelado en la Región de Antofagasta, tanto la Universidad Católica del Norte (UCN) como el Ministerio de Bienes Nacionales optaron por guardar silencio frente a las consultas de Diario Regionalista sobre las razones, responsabilidades y efectos de la fallida iniciativa.

La decisión del Gobierno, confirmada recientemente por Cancillería, puso fin al proyecto que contemplaba la instalación de un observatorio en el cerro Ventarrones, impulsado por la UCN en conjunto con el Observatorio Nacional Astronómico de China. La cancelación se produjo luego de meses de cuestionamientos jurídicos y fuertes presiones geopolíticas desde Estados Unidos, que acusó -sin entregar pruebas- eventuales riesgos estratégicos asociados a la infraestructura.

Desde Cancillería se argumentó que el convenio firmado no era válido, ya que una universidad no está facultada para suscribir acuerdos internacionales de este tipo, y que además el terreno fiscal concesionado por Bienes Nacionales a la UCN no estaba autorizado para este proyecto específico. Sin embargo, al ser consultadas directamente por este medio sobre estos puntos, ambas instituciones declinaron emitir declaraciones.

El silencio resulta particularmente llamativo considerando que la UCN fue parte central de este acuerdo que permitió avanzar en estudios, obras preliminares e incluso en la construcción de caminos de acceso financiados con recursos públicos. Asimismo, Bienes Nacionales tuvo un rol clave al otorgar la concesión del terreno fiscal donde se emplazaría el observatorio, concesión que no habría continuado.

La falta de respuestas oficiales contrasta con la magnitud del impacto regional del proyecto, que no solo prometía fortalecer la investigación astronómica en el norte de Chile, sino también consolidar capacidades científicas locales y cooperación internacional. También deja abiertas interrogantes sobre eventuales errores administrativos, responsabilidades institucionales y el rol del Estado frente a presiones externas en decisiones estratégicas para el país.

Mientras autoridades regionales han planteado la necesidad de priorizar proyectos astronómicos con universidades locales y asegurar “capacidad instalada regional”, el mutismo de la UCN y de Bienes Nacionales profundiza la sensación de opacidad en un caso que ha tensionado la política exterior, la soberanía científica y el desarrollo del conocimiento en una de las zonas astronómicas más importantes del mundo.