Antofagasta despide al guardián de sus mares y de su pampa: Fallece el escritor Jaime Alvarado García

La memoria de Antofagasta ha perdido a uno de sus narradores más fieles. Este 10 de marzo, el mundo de las letras, la academia y el periodismo regional se tiñó de luto tras la partida de Jaime Nelson Alvarado García (1946-2026), hombre multifacético que dedicó su pluma a rescatar los relatos que dormían bajo la arena y el salitre del desierto.

Profesor normalista y periodista, Alvarado no solo fue un investigador riguroso; fue un aventurero que supo combinar su pasión por la historia con una curiosidad insaciable. Sus pasos recorrieron desde los archivos históricos hasta los roqueríos de la costa, siempre en busca de ese hilo invisible que une la identidad pampina con el destino marítimo de nuestro norte grande.

Su obra bibliográfica queda hoy como un tesoro patrimonial para las nuevas generaciones. Textos fundamentales como “Proa al oeste”, la cruda reconstrucción de “Sangre obrera en San Gregorio” y su lúcida mirada en “Medianamente Chilenos y Exageradamente Antofagastinos”, revelan a un autor comprometido con la verdad histórica y la idiosincrasia local.

Especial mención merece su trabajo “Narraciones Marítimas de Antofagasta: Crónicas de Naufragios 1759–1983”, donde documentó con maestría la relación —a veces trágica, siempre profunda— entre los habitantes de esta tierra y el Océano Pacífico.

«Ya navega otros mares»

Desde el mundo editorial, las reacciones no se hicieron esperar. Pampa Negra Ediciones, casa que acogió parte de su trabajo, lo despidió recordándolo no solo como el intelectual respetado, sino como el amigo, fotógrafo, boxeador y amante empedernido del Desierto de Atacama.

«Muchas gracias por tu generosa amistad y sabiduría… tu nombre seguirá surcando siempre nuestra memoria», expresaron en una emotiva despedida a través de sus redes sociales.

Jaime Alvarado García deja un vacío difícil de llenar, pero sin duda su voz seguirá viva cada vez que un investigador o un ciudadano curioso abra uno de sus libros para entender quiénes somos y de dónde venimos.