Columna: Trabajo remoto en tiempos de coronavirus

Por Redacción Mar 19, 2020

Jorge Serrano Malebrán
Profesor Sistemas de Información, Departamento de Administración
Centro de Investigación en Gestión de Tecnologías para la Empresa CIGTE
Facultad de Economía y Administración
Universidad Católica del Norte (UCN)

El teletrabajo no es tan común como podríamos pensar. Aunque cada vez en Chile más compañías ofrecen contratos de trabajo más flexibles, no implica que puedan trabajar desde casa. A quienes se les permite trabajar desde casa, solo se les autoriza hacerlo de forma limitada. Hemos visto recientemente cómo el teletrabajo ha permitido la continuidad en situaciones de crisis como el estallido social de octubre 2019 o ante la amenaza del Coronavirus.

A medida que el COVID-19 continúa expandiéndose, las organizaciones buscan alternativas al trabajo presencial para evitar la concentración de personas en lugares cerrados, pero no están familiarizados con el teletrabajo. La probabilidad de paradas prolongadas en el lugar de trabajo parece cada vez más probable. Entonces, ¿qué sabemos sobre las ventajas y desventajas de trabajar desde casa?

Trabajar desde casa implica que los trabajadores tienen una mayor autonomía sobre cómo hacen su trabajo, incluidas las horas dedicadas, condiciones de su trabajo, y cómo manejan sus vidas y otras responsabilidades. La literatura muestra que los beneficios del teletrabajo conducen a una mayor satisfacción laboral, menor ausentismo y rotación, mayor compromiso con la organización, y lo que es más importante, reducciones en el estrés asociado con el trabajo. Los contratos de trabajo desde casa también pueden dar a las organizaciones acceso a un mayor grupo de talentos.

Existen desafíos asociados con el teletrabajo que las organizaciones y las personas no suelen afrontar bien. Algunos estudios muestran que trabajar desde casa pueden hacer que los trabajadores se sientan social y profesionalmente aislados. Cuando trabajamos desde casa, tenemos menos oportunidades de interactuar y de adquirir información. Esta reducción de la interacción y el intercambio de conocimientos es una barrera para
comenzar a trabajar desde casa. Otro problema importante es mantener límites con la vida hogareña. Puede ser difícil complementar el trabajo y el hogar cuando no tenemos una oficina en casa dedicada.

Las organizaciones pueden aumentar el éxito del trabajo desde casa. La comunicación regular, particularmente mediante videoconferencia, puede ayudar a que las tareas se coordinen, se transfiera conocimiento y se reduzca el aislamiento social y profesional. Si los colegios también están cerrados, los empleadores deberán ser sensibles a los desafíos a los que se enfrentan los trabajadores con niños para cuidar y la incorporación de la educación en línea. Finalmente, los trabajadores necesitan establecer límites entre el trabajo y la vida en el hogar. Poder desconectarse al final del día es importante para la salud física y mental.

Sin un final a la vista para el COVID-19, muchas empresas están desarrollando o implementando políticas de trabajo remoto para garantizar la continuidad del negocio. Si los trabajadores y empleadores pueden obtener el equilibrio correcto y disfrutar de los beneficios del teletrabajo bien planificado, este brote de Coronavirus podría ser el punto de inflexión para que los contratos de trabajo remoto se conviertan en la norma en el futuro.

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