Foto: Cuenta Pública Municipalidad de Antofagasta

Al asumir su mandato en diciembre de 2012, la alcaldesa de Antofagasta, Karen Rojo, anunció la paralización de cualquier trámite o gestión relacionado con el proyecto de un Tranvía para la Ciudad, impulsado en ese entonces por la administración saliente de Marcela Hernando.

«El proyecto del Tranvía no es una prioridad para Antofagasta», dijo Karen Rojo, categórica, en esa oportunidad.

A juzgar por el último anuncio realizado esta mañana durante su cuenta pública, tal parece que la edil cambió rotundamente de opinión.

Con bombos y platillos y en medio de los aplausos de los asistentes a la ceremonia y los funcionarios municipales, Karen Rojo afirmó que contaba con la venia de la familia Luksic y el apoyo de la Gerencia del Ferrocarril Antofagasta Bolivia (FCAB) para sacar adelante el proyecto de tranvía o tren urbano para la comuna, el que utilizaría las mismas vías férreas de la empresa.

La alcaldesa aseguró contar con un proyecto de prefactibilidad, aunque luego aclaró que la iniciativa será implementada en el largo plazo, por lo que habría que esperar varios años, llamando a la comunidad a no «hacerse ilusiones».

Sin embargo, y en declaraciones recogidas por Diario Antofagasta, desde la Gerencia de Asuntos Externos de FCAB pusieron paños fríos al efusivo anuncio de la alcaldesa, indicando que se encuentran a disposición para sumarse a proyectos que sean compatibles con el transporte de carga ferroviario, pero que se requiere llevar adelante numerosos estudios para asegurar la factibilidad, junto con contar con la voluntad de diferentes sectores del mundo público y privado.

De este modo, las palabras de la edil antofagastina quedan en entredicho, perdiendo credibilidad y reflejando más bien que se trató de un nuevo «anuncio», de los que ya están acostumbrados los habitantes de la comuna.

Cabe recordar que este proyecto lleva años en discusión, siendo impulsado por la ex alcaldesa y actual Diputada, Marcela Hernando. Sin embargo, la iniciativa no ha contado con el apoyo del gobierno central, quienes aducen que el costo es muy alto, a pesar de las riquezas que genera nuestra región para todo Chile. El 2016, el Seremi de Transportes de la época, Waldo Valderrama, anunció que recién el 2023 podría retomarse el proyecto.

El 2017, tras el anuncio de un tren urbano para Coquimbo-La Serena, el debate sobre el proyecto para Antofagasta volvió a la palestra. En esa oportunidad la alcaldesa Karen Rojo ya había anunciado conversaciones con la gerencia del Ferrocarril y con la familia Luksic, asegurando que se iniciarían estudios.

Hoy, nuevamente se hacen anuncios sobre un proyecto que no sólo tiene que medirse por su inversión y por el costo, si no más bien por la integración y conexión que significaría para una ciudad que está dividida en dos y con muchas poblaciones segregadas y aisladas. Pero para lograr esto, se requieren autoridades serias y comprometidas. Se requieren menos anuncios y más acción.

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