Tras la contundente aprobación de la huelga por parte de los socios del sindicato N° 1 de minera Escondida, quienes aprobaron la medida con un respaldo de un 84%, la organización sindical se refirió al ejercicio democrático y a los pasos a seguir tras esta decisión.

En una conferencia de prensa, el directorio del sindicato dio a conocer una declaración pública en que destacan que sus socios «han hablado nuevamente, en una muestra de consecuencia sindical han dicho fuerte y claro que no aceptarán afectar sus beneficios y condiciones de trabajo a cambio de un bono de término».

La organización destacó que confiaban plenamente en «la madurez alcanzada por los
trabajadores. Las luchas no nos debilitan, por el contrario, nos fortalecen y le dan mayor valor a lo ganado a través de ella.

«La huelga es un legítimo derecho de los trabajadores para defender sus condiciones de trabajo e instar por su mejora. Es por ello que ejerceremos este derecho, junto con todos los otros derechos y herramientas que nuestra actual ley nos permite», afirman.

Asimismo, la organización sindical reiteró una vez más «la disposición del Sindicato de alcanzar un acuerdo que evite una dañina huelga. Exhortamos a la Empresa a modificar su postura y hacerse cargo de los temas que hemos reclamado legítimamente».

«El Sindicato en asambleas ha tomado la decisión de no pedir la mediación obligatoria de la Inspección del Trabajo. No obstante, declaramos nuestra disposición a conversar desde hoy mismo con la Empresa, a fin de constatar si existe la intención real de negociar y hacerse cargo de los temas principales del Sindicato», agregan.

«En el caso que no veamos un cambio de postura de la Empresa hasta el lunes 6 de agosto próximo, concluiremos que no tiene sentido abrir un espacio meramente dilatorio de mediación obligatoria», concluyen.

Por su parte, Patricio Vilaplana, Vicepresidente de Asuntos Corporativos de Minera Escondida, advirtió duramente a los trabajadores, indicando que la última oferta de la empresa se mantendrá vigente hasta el 5 de agosto, después de lo cual afirmó que se perderán beneficios de la propuesta entregada.

Dado que el escenario de huelga es posible, la empresa informó que está revisando los planes de contingencia «para minimizar sus impactos y resguardar la seguridad de las personas y las instalaciones».

Finalmente, Vilaplana señaló que “una huelga en Escondida tendría efectos muy negativos para nuestros trabajadores y sus familias, la empresa, la región y el país.
Todos perdemos en una huelga, esa fue la experiencia que vivimos en 2017 y creo que nadie quiere repetirla”.

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