A más de dos años de la discriminación a la ciudadana haitiana, se dictaminó una multa de 250 mil pesos, además de capacitar a todos los funcionarios del municipio de Lo Prado para la atención de extranjeros que no hablen español. Pese a la gravedad del caso, se habría rebajado la multa de 20 UTM a 5 UTM.

Joane era una mujer haitiana de 28 años que, según informes, habría dejado su bebé con el guardia de la oficina de protección de derechos de la infancia (OPD) en Lo Prado, para resolver el robo de la mochila de su marido, en donde se encontraba el carné de identidad de la menor, entre otros documentos de la familia. Ya que Florvil no hablaba mucho español, el guardia no entendió la situación y pensó que estaba abandonando a su hija, por lo que desde la OPD llamaron a carabineros para denunciar el hecho.

Pasadas las horas, Joane es detenida y la menor trasladada a la casa nacional del niño, a cargo del Sename. El esposo al no contar con sus papeles, debido a que se encontraban dentro de la mochila, no pudo retirar a su hija.

Según registros audiovisuales, Florvil pese a las lágrimas, entra en buenas condiciones a la 44 comisaría de Lo Prado, situación que cambiaría horas después, cuando es trasladada a la ex posta central, permaneciendo en coma por cuatro días.

Tras un mes de distintas negligencias, Joane Florvil fallece el 30 de septiembre en el hospital clínico de la Universidad Católica. La autopsia revelaría que fue por encefalopatía y falla hepática fulminante. En su momento, la defensora penal pública, Daniela Saba, dijo que “la justicia dictaminó que Joane Florvil murió siendo inocente”.

Contradicciones

Distintos misterios son los que rondan la muerte de esta ciudadana haitiana. Ante la hipótesis entregada por carabineros, sobre que Joane por la desesperación de no poder comunicarse se habría dado múltiples cabezazos contra una pared, se contrapone la versión del ex director de la posta central, Sergio Sánchez, quien señaló que “los golpes no se los infringió ella, sino que se los infringieron”.

Tras las declaraciones entregadas por Sánchez, el equipo de 24 horas se contactó con el médico haitiano que la habría atendido, Jean Tello y aseguró que Joane no le comentó «haber recibido golpes».

Otro antecedente sospechoso para tener en consideración es que la cuñada de Joane, Roxana Gómez, afirma “tener la intuición de que un medicamento no fue bien administrado”, lo que podría haber derivado en una hepatitis fulminante, causándole la muerte.

Ante esto, el médico antofagastino, Nataniel Cornejo, asegura que “la hepatitis fulminante es una hepatitis gravísima, en donde casi se extermina el hígado por completo y puede ser causada de forma infecciosa, viral o por medicamentos tóxicos”. En el caso de Joane “no se puede decir con certeza si fue así o no, porque habría que saber qué medicamentos fueron suministrados y en qué dosis”.

Irresponsabilidad mediática e institucional

En un comienzo, la mayoría de los medios de comunicación publicaron que Joane habría abandonado a una lactante de dos meses en la OPD y en menos de un día la noticia rondaba por el mundo. Frente a esto, cientos de personas juzgaban el actuar de la madre, siendo que lo que decía la prensa no estaba completamente apegado a la realidad.

Por su parte, del Servicio Jesuita Migrante considera que “hubo un racismo estructural a nivel de las instituciones por las que pasó Joane antes de morir”, y hacen el llamado para observar cómo tratan las distintas organizaciones del Estado a personas migrantes, más aún en los casos de ser mujer y afrodescendiente.

Cabe mencionar que en ningún momento se le propició un traductor a esta ciudadana, para que pudiera explicar lo que realmente pasó, siendo culpada injustamente por carabineros y por distintos medios.

Antofagasta

Según el censo publicado en 2018 por el INE, en Chile residen 178.890 migrantes haitianos, de los cuales 75 se encuentran en la región. Tras el emblemático caso de Florvil, es incomprensible que actualmente no se tomen verdaderas medidas en cuanto a la discriminación a ciudadanos extranjeros.

Para la concejala Doris Navarro, “la ley migratoria hay que cambiarla, porque es muy antigua, no representa la realidad de aquellos migrantes de países vecinos, y no está evaluada para ayudar más”. Por otra parte, comenta que “la discriminación existe por falta de cultura o por no querer aceptar las culturas que vienen desde afuera, las que a veces no comprendemos”.

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