Fundación SoyAutismo

Agrupación TeApaño Autismo Antofagasta

Generalmente los comienzos del año escolar son un momento de alegría, ya que nuestros hijos empiezan una nueva aventura educativa y de descubrimientos. Sin embargo, para una gran cantidad de padres, este comienzo se convierte en incertidumbre, ansiedad, miedos y preocupaciones. En Chile no existen cifras oficiales sobre el número de niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA), sin embargo, estimamos que en nuestra región existirían cerca de 700 niños, niñas y adolescentes diagnosticados.

El Programa de Integración Escolar (PIE) tiene como función contribuir a la inclusión de los estudiantes con necesidades educativas especiales, favoreciendo su presencia en el aula, su participación y el logro de los objetivos de aprendizaje, para lo cual se brinda personal e infraestructura adecuada. Sin embargo, como Fundación SoyAutismo recibimos constantemente distintos testimonios de madres y padres que día a día deben lidiar con la incomprensión, falta de apoyo e incluso negligencias de quienes debieran estar capacitados para recibir e integrar a nuestros hijos. Destacamos a aquellas escuelas y profesionales que sí están comprometidas con la inclusión e integración pese a las adversidades.

Por ejemplo, hay varios casos en que nuestros hijos deben asistir a la escuela menos horas que el resto de sus compañeros o se les condiciona su permanencia; el PIE no comunica logros o dificultades; en algunos casos al no haber docentes en las salas de clases, no se les entrega aprendizaje relevante y la escuela se convierte en una guardería. Incluso, algunos directivos dificultan constantemente la integración, logrando que varios niñas y niños abandonen el sistema escolar. La mayoría de las veces los padres prefieren no denunciar por miedo a perder el cupo para que sus hijos puedan estudiar. Esto pasa en nuestras escuelas y liceos, pasa en Antofagasta y está pasando ahora. No es un tema de ‘mala conducta’, o que los padres ‘no sepan criar’, como frecuentemente escuchamos. Son cientos las familias donde sus niños han sido postergados, ignorados, olvidados y apartados.

Hablemos de autismo. Hablemos ahora.

Día a día son innumerables las murallas que tenemos que esquivar. La ignorancia, desidia y falta de empatía, sumado a los desafíos inherentes de la condición TEA, hacen que este camino sea muy difícil. Sin embargo, somos muchos quienes ‘apañamos’ y buscamos tener una sociedad inclusiva e integradora.

Hacemos un llamado urgente a la autoridad respectiva a revisar protocolos y sobre todo a hacer un esfuerzo mayor en la coordinación y trabajo de los PIE, junto con la capacitación de sus profesionales, incluyendo profesores y directivos de establecimientos educacionales. No es posible que la integración e inclusión se vuelva un slogan donde nuestros hijos son sólo números que reciben subvención del Estado.

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