Eso es todo, finalmente llega a su fin una de las franquicias de superhéroes más importantes de la historia del cine. Recordemos que la primera película llegó el año 2000 con X-Men, protagonizada por grandes actores como Ian Mckellen (Magneto) y Patrick Stewart (Charles Xavier), sumando a Wolverine interpretado por Hugh Jackman, siendo este último el personaje más icónico que supo tomar sobre sus hombros todo lo que venía en el futuro. Tanto fue así, que cuando Jackman decidió dejar de lado su personaje y tras varios parches narrativos, viajes en el tiempo, un importante reboot de su trilogía principal y un recambio de actores principales, no sorprende nada que en esta nueva película todo se siente desgastado.

«X-Men: Dark Phoenix» es un cierre anticipado, luego del traspaso de 20th Century Fox a Disney y el deseo de esta última para ingresar a estos míticos personajes de comics a su exitoso universo que terminó ya una etapa con «Avengers: Endgame».

Esta película en cuanto a trama no es algo nuevo, ya se había intentado ahondar en X-MEN: La Batalla Final el año 2006 con el cierre de su primera trilogía, usando como argumento la historia del Phoenix, lo cual es considerado un fracaso por las duras críticas sufridas, responsabilizando de esto a la salida de Bryan Singer, director de las dos primeras películas.

Luego de eso comenzaron las historias aparte, ahondando en su personaje más popular, Wolverine, con una trilogía que más supo de fracasos que de éxitos. Luego se dio paso a X-Men: Primera Generación, con el retorno de Singer a cargo del proyecto y la entrada de nuevos actores jóvenes, interpretando a los personajes clásicos, como por ejemplo James McAvoy (Charles Xavier), Michael Fassbender (Magneto) y Jennifer Lawrence (Mystique). Todo esto para dar paso a X-Men: Days Of Future Past, como uno de los reboots más geniales del último tiempo.

Pero todo tiene su fin: Dark Phoenix es una película que logra sobrevivir y me parece que la polémica crítica de Rotten Tomatoes afectó bastante a la percepción del público.

Lo primero que debemos decir es que no es una película clásica de superhéroes, llena de acción, explosiones y golpes. Al contrario, durante el final del primer acto y durante todo el segundo, tenemos diferentes secuencias de largos diálogos, bastante lento en un “in crescendo” de emociones para llevar al límite al personaje de Jean Grey (Sophie Turner).

Lo interesante es la nueva percepción que la película entrega al espectador sobre Charles Xavier, el personaje más sabio y que de alguna manera es el líder moral entre lo bueno y lo malo, entre el conflicto eterno entre mutantes contra humanos y viceversa. Esta vez nos presentan a un Charles capaz de hacer cualquier cosa para conseguir esta estabilidad, incluso abusar de su poder.

La villana de esta película es el personaje de “Smith”, interpretada por Jessica Chastain, líder de una raza extraterrestre que nunca sabemos de dónde vienen o quienes son, porque nunca desde el guión nos entregan esa información, porque realmente no importan y solo están ahí al servicio de la trama en el conflicto de Jean Grey.

También tenemos a Hans Zimmer, demostrando por qué es un genio en la música, entregando una banda sonora increíble, marcando cada secuencia de acción y suspenso con sus acordes, sin pasar desapercibido.

Toman relevancia las nuevas escenas que tuvieron que ser filmadas nuevamente cuando la compra de Disney era inminente, un final tipo Batman: Dark Knight Rises pero sin cerrar varias historias como la del mismo equipo de los X-Men y solo vemos el fin de la Primera Generación.

En conclusión a Dark Phoenix le falta algo de emoción, pareciera ser que tenían mucho que contar y muy poco tiempo. La culpa de esto puede ser el final anticipado de esta franquicia, que con una sola película logró pavimentar a nuestros nuevos personajes principales y el recorrido de estos. Un final con gusto a poco que convertirá esta película en una puesta en escena que quedará olvidada en el tiempo.

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