La Mesa Social por la Vivienda Digna de Antofagasta realizó un punto de prensa este miércoles 5 de junio en donde exigieron a las autoridades la conformación de una mesa de trabajo institucional que tome decisiones vinculantes para lograr soluciones habitacionales, entre las cuales se plantea la radicación en algunos terrenos de la ciudad de Antofagasta.

Cabe recordar que el Intendente Marco Díaz prometió una instancia de trabajo hace varios meses. Sin embargo hasta la fecha no se ha cumplido y los vecinos y vecinas siguen esperando ser escuchados y considerados en la búsqueda de soluciones.

Los dirigentes y dirigentas rechazaron las declaraciones del cura Felipe Berrios durante la última cuenta pública del Seremi de la Vivienda y Urbanismo la semana pasada, palabras que en opinión de las organizaciones «alimentan nuestra estigmatización y que cobardemente no van al trasfondo del problema y que es la falta de voluntad de las autoridades de turno».

A continuación, el texto íntegro de la declaración:

Comunicado

El día de hoy, miércoles 5 de junio, nos hemos reunido en la Plaza Colón, como Mesa social por el Derecho a la Vivienda Digna y la Ciudad Justa, para dar a conocer nuestro mensaje a la comunidad antofagastina y sobre todo a las autoridades que gobiernan en nuestra región.

Nuestro objetivo es que se escuchen nuestras demandas, se entiendan y se nos haga partícipe de las soluciones que se busque implementar para resolver nuestras necesidades como comunidades de campamentos, las que hoy se organizan con objeto de ser protagonistas de su propia historia.

Es por eso que declaramos:

1.- Que rechazamos cualquier calificativo que intente siquiera hacer ver nuestra situación, como una condición ventajosa de la cual nuestras vecinas y vecinos se están aprovechando, haciéndonos pasar por estafadores, ladrones y/o frescos de raja, sobre todo porque las figuras públicas que han hecho uso de estos adjetivos, solo están aportando a la generalización de casos aislados, que solo alimentan nuestra estigmatización y que cobardemente no van al trasfondo del problema y que es la falta de voluntad de las autoridades de turno, de disponer tierra para todos y todas quienes tenemos que luchar por un techo para vivir dignamente, condición que históricamente ha empujado a la clase trabajadora más empobrecida del continente a tener que tomarse un espacio, que la ciudad de los ricos y poderosos nos ha negado.

2.- Que afirmamos nuevamente nuestra voluntad de ser partícipes en la construcción de nuestro sueño, que es mucho más grande que una casa, que considera un barrio y que desea una ciudad en donde todas y todos tengamos la posibilidad de poder vivir bien. En este sentido hace ya aproximadamente un año que se viene dando en varias comunidades de campamento, un proceso progresivo de ir demostrando la viabilidad de poder asentarnos en estas tierras que hemos tomado con esfuerzo. A través de mapeos, estudios y consultas comunitarias hemos podido llegar con propuestas concretas a buscar puentes de diálogo con las autoridades, para ser escuchados, lo que hasta el momento no ha fructificado en nada concreto.

3.- Que queremos dejar en claro que nuestra intención siempre ha sido en una primera instancia querer dialogar con la autoridad, pero debemos ser enfáticos que no buscamos ser un elemento decorativo en sus mesas de trabajo, buscamos incidir, resolver y construir en función de las necesidades que tienen las comunidades a las cuales representamos, por lo que rechazamos cualquier resolución que se tome para con nosotras y nosotros sin considerarnos.

4.- Que somos críticos a cualquier solución habitacional transitoria que se quiera adoptar para dar respuesta a la necesidad de techo de las comunidades que somos parte de la  mesa social, ya que entendemos que la categoría de riesgo que ha sido utilizada, por la mesa de criticidad de la gobernación, no estaría sostenida por un estudio fundado de riesgo, haciendo totalmente mitigables los factores que harían inhabitable los terrenos que actualmente asientan a la mayoría de los campamentos, que se ubican en el borde cerro de la ciudad. En el caso de nuestras comunidades, agrupadas en la Mesa Social, tenemos una decisión que ya está tomada, nuestro camino es la radicación y por ese sendero nos propondremos transitar, esperando así que la autoridad nos escuche.

5.- Que rechazamos cualquier acción represiva que se busque llevar a cabo contra las y los pobladores que adopten la acción directa de tomarse un terreno por falta de techo, donde poder vivir, por lo que llamamos a la autoridad competente a actuar como garantes de derechos básicos para la población, superando la lógica de la seguridad pública que no ha permitido avanzar ni un solo milímetro en justicia social. Por lo mismo solicitamos a las autoridades que se escuche y dialogue con las vecinas y vecinos que aun habitan en el campamento FREI BONN de Calama, evitando cualquier tipo de desplazamiento forzado y desalojo que atente contra su integridad y dignidad.

6.-  Que se considere el rol protagónico de las organizaciones de base de nuestras comunidades en el abordaje de temas tan sensibles como la seguridad de nuestras comunidades, como también el desarrollo de sus habitantes, salvaguardando cualquier vulneración de sus derechos por su condición étnica, migratoria, de género, etc.

Es por esto que solicitamos que la autoridad tenga un gesto de voluntad política para con nosotros y nosotras, constituyendo así una MESA ÚNICA DE TRABAJO INSTITUCIONAL en donde los temas asociados a radicación, seguridad y bienestar para nuestras comunidades, sean abordados con nuestra participación y la de las autoridades correspondientes, con objeto de ir avanzando en el desarrollo de una política de integración social real, que nos considere como protagonistas en la tarea de ir avanzando en la construcción de una ciudad cada vez más justa.

PORQUE LA RADICACIÓN VA, ¡ARRIBA LAS Y LOS QUE LUCHAN!

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