Por segundo año consecutivo nuestro país se ubica en el primer puesto de los países de América Latina en estar con déficit ecológico y vive a crédito con el medio ambiente.

Según declaran desde la Red Global de la Huella Ecológica (GFN, por su sigla en inglés), Chile cosecha los recursos naturales más rápido de lo que vuelven a crecer de forma renovable y lleguen a absorber los distintos desechos producidos por el ser humano. En este sentido, nuestro país presenta una biocapacidad de 3,4 hectáreas globales por persona (gha) y tiene una huella ecológica de 4,3 (gha), lo que produce un déficit de 0,9 (gha).

Nuestro país ha quedado por segundo año consecutivo como ejemplo de lo que no se debe hacer para remediar el cambio climático, puesto que sí todo el mundo se comportara como lo hace Chile, se necesitarían 1,2 planetas tierras para poder satisfacer las demandas de recursos naturales y su posterior regeneración en el período de un año.

Cambio climático

Gonzalo Bravo, seremi de Medio Ambiente de la región de Antofagasta, comentó que este sobregiro ecológico confirma que se debe seguir trabajando para mejorar la situación, recordando que durante la pandemia por Covid-19, Chile actualizó y presentó a la comunidad internacional su Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC) a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), transformándose en el primer país latinoamericano y uno de los primeros países del mundo en hacerlo. Dicho documento es una obligación establecida por el acuerdo de París y contiene los compromisos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) al 2030 y enfrentar los impactos del calentamiento global.

Tipo de desarrollo

“Presentamos nuestras metas de mediano plazo para enfrentar el Cambio Climático y reafirmar nuestro compromiso con la Carbono Neutralidad al 2050. Si bien las metas son importantes, nuestro propósito es poder recuperarnos post Covid-19, siendo un país más solidario, inclusivo y por sobre todo más verde”, indicó la autoridad.

Por su parte, Rafael Castro, abogado y Magister en Derecho Ambiental, mencionó que “estamos viviendo un momento constituyente, un momento en que vamos a sentarnos, discutir distintos temas y evidentemente el tipo de desarrollo que hemos tenido, va a ser uno de aquellos que se van a poner sobre la mesa, para poder tomar decisiones adecuadas respecto a nuestro modelo de desarrollo”, señaló.

Constitución ecocéntrica

Por otro lado, Carmen Serrano, del movimiento “Salvemos la Aguada”, expresó que “Chile abunda con zonas de sacrificio y cada día se van sumando más localidades. A lo largo del país se presentan diferentes problemáticas de índole ambiental, las que repercuten directamente en la calidad de vida de las personas, por ende es importante tener una nueva Constitución desde una mirada ecocéntrica, donde se incluya la problemática del acceso al agua, los derechos de la naturaleza, la protección de la biodiversidad, la mitigación y adaptación a la emergencia climática, por mencionar algunas. Y no menos importante es acceder realmente a justicia socio medioambiental”, afirmó.

Serrano resalta que el cambio climático es el mejor ejemplo de que los ecosistemas han sufrido una sobre explotación de sus recursos, que son “para conservar la biodiversidad, no son recursos para la industria o la minería”. Además, advirtió que la falta de educación medioambiental y de políticas que “realmente protejan los ecosistemas, son un factor relevante en la degradación de los ecosistemas”.

“Esto no solo es un tema medioambiental, es un tema de derechos humanos, pensar en cómo las actividades empresariales afectan la calidad de vida de la población actual y qué le dejaremos a las futuras generaciones en temas de biodiversidad ambiental”, concluyó.

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