El cambio climático y la crisis del medio ambiente sin duda se ha convertido en uno de los temas prioritarios en el último año. En un momento en que el clima comienza a manifestar cambios extremos no vistos en año anteriores y la pronta realización de la COP 25 en nuestro país, son diversas las medidas que invitan a ser parte de un movimiento cada vez más masivo. Sin embargo, una de las principales interrogantes es, ¿qué mundo depara a las futuras generaciones?

En Antofagasta se han realizado intervenciones urbanas, callejeras e institucionales a partir del combate del calentamiento global y la educación primaria no ha quedado exenta. Desde hace más dos décadas la corporación cultural ‘Pro Antofagasta’ (PROA) se ha especializado en la realización de cuentos infantiles y obras que incentivan al cuidado del medio ambiente, en una de las zonas más expuestas a las consecuencias de la crisis climática.

En este sentido, desde la organización cultural decidieron dar un paso más adelante al adaptar este tipo de iniciativas a tiempos modernos con la realización y el lanzamiento del cuento digital ‘Salvemos Nuestro Planeta’, proyección que tuvo lugar el pasado viernes 4 de octubre en el auditorio de la Biblioteca Regional, en donde alrededor de una veintena de alumnos de la escuela República de Ecuador acudieron al estreno de la obra.

El cuento consistió en una adaptación en formato video que cuenta la historia de dos seres extraterrestres que aterrizan en Antofagasta con el fin de buscar una solución a la contaminación de su planeta de origen y que con la ayuda de tres niños comprendieron la importancia de contar con un tratamiento sustentable de los residuos, obra animada que contó con una recepción positiva por parte de los pequeños estudiantes y que tuvo como elementos claves la identidad local y la interacción.

Conciencia desde el aula

Irina Cabello, quien se desempeña como profesora de segundo año básico de la escuela República de Ecuador, expresó su conformidad con las nuevas formas en que las instituciones generan conciencia medioambiental hacia los más jóvenes, sosteniendo también que este tipo de herramientas ayudan a complementar la labor de los docentes en cuando al cuidado del entorno.

«Estas instancias me parecen excelentes, porque principalmente hay que generar conciencia en los niños, ellos son los que están más pendientes en este tipo de cosas e incluso nos pueden llegar a enseñar que cuidemos el planeta. Hoy en día esta temática se incluye en las materias de lenguaje, ciencias e historia, por lo que estamos siempre trabajando este tipo de cosas», expresó a nuestro medio.

Sin embargo, la docente también reconoce que el proceso ha sido lento, ya que si bien existe una visibilidad sobre este problema, también cree que el concepto del reciclaje no está lo suficientemente desarrollado, sobre todo en la población adulta de la región.

«Existe un incentivo por el cuidado al medio ambiente que es más fuerte que en años anteriores, pero todavía falta incentivar temas como educar más sobre reciclaje, se comenzó hace muchos años, pero lamentablemente con el tiempo se ha perdido. En la escuela buscamos reactivar el sistema de reciclaje», agregó.

Desarrollo anual

Desde PROA valoraron la recepción del último cuento, al igual que las demás obras que han realizado de manera anual. La directora ejecutiva de la corporación cultural, Pamela Ramírez, indicó que la idea de generar conciencia patrimonial y de medio ambiente ha sido un trabajo de largo aliento, el cual se realiza desde los años 90 con talleres y charlas en distintos colegios públicos, subvencionados y privados de la ciudad, argumentando que el problema del cambio climático es transversal a cualquier estrato social.

«Partimos con charlas en los colegios y después con los ‘cuentacuentos’ desde el 2002. Hasta ahora llevamos 16 años funcionando con 200 itinerancias anuales, visitando 20.000 niños que ven el cuento en físico. Con el cuento digital partimos hace un par de años. Lo bueno de esto es que permite tenerlo a disponibilidad del docente cuando lo requiera, replicarlo en el aula, utilizarlo como herramienta educativa e igualmente tenemos los personajes descargables para montar el cuento en la sala de clases, por lo que gracias a la tecnología esto se transforma en una herramienta muy versátil», señaló.

Según explica, el proceso para generar los cuentos nace a partir de un ‘focus group’ que se realiza con distintos colegios participantes, en donde se recopilan las opiniones de los alumnos, docentes y directores, con el propósito de agregar ideas y mejorar temáticas a abordar, por lo que los cuentos cambian de acuerdo al paso del tiempo, proceso que ha crecido con el tiempo de acuerdo a las necesidades que el planeta exige para su cuidado y preservación.

Entrega del mensaje

El proceso de interacción con los más pequeños es el elemento central de los cuentos. De eso sabe Macarena Zuñiga, mejor conocida como la ‘Tía Mackaruchy’, presentadora de las obras de Corporación PROA y parte del equipo creativo que permite la generación de los cuentos infantiles. Una vez concluidos la sensación siempre es la misma.

«Me parece maravilloso poder entregar esto a los niños, a pesar de que ellos lo tienen muy claro, porque son los adultos los que todavía no, pero esto es un ‘cheque a fecha’. Enseñar a los niños al final es crear conciencia para que el día de mañana ellos tengan muy claro lo que es el cuidado del medio ambiente», explicó.

‘Mackaruchy’ también valora la evolución que ha tenido el formato, afirmando que la audiovisualidad e interactividad han sido elementales para que el mensaje y la historia sean recibidos, aspecto que le ha generado expectativas positivas para el futuro del ecosistema regional.

Además, no desaprovechó la oportunidad de hacer un llamado a la autoridad local a que existan estrategias más óptimas para el tratamiento del reciclaje en Antofagasta, ya que la sustentabilidad y la reutilización son las ideas claves en las historias que ella cuenta.

«Cada año pensamos en un cuento distinto para enfocar desde otros puntos de vista lo que significa el cuidado del planeta para los niños. La recepción es maravillosa, me encanta porque captan muy bien todo lo que es ‘en vivo’ y ahora con el cuento digital, estuvieron muy atentos y concentrados con la historia, captando el mensaje lo más claro posible», agregó.

«Me encantaría que la ciudad y el municipio nos pudieran apoyar y que hubiesen más puntos de reciclaje para que los chicos se motiven, porque a pesar de que se hace el ejercicio de reciclar, al final todo va a parar al mismo lugar. Me gustaría que realmente se pueda hacer algo con eso y que haya un lugar donde se pueda recibir toda la basura reciclable», concluyó.

Apoyo institucional

El apoyo hacia este tipo de actividades resulta primordial al momento de extender el mensaje sobre un mundo más sustentable. Desde Proa reconocen la importancia de colaborar con distintas organizaciones e instituciones locales como Antofagasta Minerals, la Biblioteca Regional y el propio Gobierno a través de la ley de donaciones culturales que permite apoyar este tipo de iniciativas y talentos locales.

Rosa Salas, Jefa de Relaciones Institucionales de Antofagasta Minerals enfatiza la necesidad de que estos espacios generen conciencia y reflexión en distintos públicos, sobre todo en el infantil, por lo que el trabajo con los niños de enseñanza básica es principal para aportar de forma concreta y activa con el fin de generar un cambio dentro de la región.

«Esta iniciativa se inició hace bastantes años en conjunto con Proa y buscamos poder generar una cultura de sustentabilidad a una edad temprana. Para nosotros como compañía es muy importante poder apoyar y aportar en este tipo de espacios que buscan generar una mejora en la calidad de vida de los antofagastinos. Es importante transmitir este mensaje a los niños, porque ellos serán los protagonistas de la región que esperamos construir entre todos», indicó.

Hasta hace un tiempo desde la web de PROA, la sección ‘Cuento Digital’ se encuentra a disposición del público, espacio web en donde los profesores y alumnos podrán descargar los productos audiovisuales de cada cuento realizado y exhibido con anterioridad, aprovechando herramientas que cada vez están más presentes en la vida educativa de los niños.

A semanas de la realización de la COP25 en nuestro país, este tipo de actividades tienen como eje central la participación e inclusión de los más jóvenes en la lucha por concientizar sobre la mitigación de los efectos del cambio climático. Por su parte, el Ministerio del Medio Ambiente realiza la búsqueda del ‘Niño Planeta Región’, el cual busca reconocer a los pequeños embajadores del clima a través de prácticas que ayuden a mejorar el ecosistema.

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